Su fuerza y talento le alcanzaron para subir al ring en Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Sudáfrica, Argentina, Dinamarca y representarnos en los Juegos Olímpicos de 1.972 en Alemania.
El boxeo colombiano está de luto. Bonifacio Ávila Berrío, conocido como “El Bony”, una de las figuras más queridas y representativas del pugilismo nacional, falleció este 5 de enero de 2026 a sus 75 años por causas naturales, asociadas a complicaciones de salud propias de su avanzada edad. Su muerte marca el adiós a un deportista que dejó huella tanto dentro como fuera del ring, y cuya historia está estrechamente ligada a la memoria deportiva de Cartagena y del país.
En los últimos años, la salud del exboxeador se había visto progresivamente deteriorada. En 2020 logró superar el COVID-19, un episodio que encendió las alertas sobre su estado físico. Posteriormente, personas cercanas a su entorno confirmaron que enfrentaba problemas de memoria, una condición que lo llevaba a evocar con nitidez sus años de gloria en el boxeo, mientras olvidaba hechos recientes. Aun así, “El Bony” siguió siendo una figura entrañable para la afición, símbolo de resiliencia y testimonio vivo de una época dorada del boxeo colombiano.
Durante su carrera profesional, Bonifacio Ávila protagonizó combates memorables que lo posicionaron como un referente del boxeo nacional, especialmente por su capacidad de sobreponerse a la adversidad y por su espíritu competitivo inquebrantable. Más allá de los títulos o los registros, su verdadero legado fue la forma en la que representó el deporte, con humildad fuera del ring y determinación absoluta dentro de él.
Tras su retiro, “El Bony” continuó ligado al boxeo, aportando desde la experiencia, el consejo y el ejemplo, convirtiéndose en una figura respetada por las nuevas generaciones de pugilistas que vieron en él un modelo de constancia y amor por el deporte.
Aunque su carrera como boxeador profesional fue relativamente corta, Bonifacio Ávila, “El Bony”, supo capitalizar el prestigio y el cariño que se ganó en los años de gloria sobre el ring. Con disciplina y visión, trasladó los valores del deporte a su vida empresarial y social, consolidando un legado que trascendió el boxeo. Ese legado se materializó en El Kiosco del Bony, su emblemático restaurante ubicado en el sector de Bocagrande, Cartagena, un espacio que con el paso del tiempo se convirtió en mucho más que un negocio gastronómico.
El lugar se transformó en un punto de encuentro para deportistas, aficionados, periodistas y visitantes nacionales e internacionales, que no solo llegaban atraídos por su oferta culinaria, sino por la posibilidad de compartir un momento con una figura histórica del boxeo. Allí, “El Bony” recibía a turistas y extranjeros que buscaban una fotografía, un saludo cercano y, sobre todo, escuchar de primera mano las anécdotas y recuerdos de una vida marcada por el esfuerzo, la competencia y la pasión por el deporte, convirtiendo su restaurante en un referente cultural y deportivo de la ciudad.
La noticia de su fallecimiento ha generado muestras de pesar en el ámbito deportivo, donde entrenadores, exboxeadores y aficionados han destacado su calidad humana, su disciplina y su aporte al crecimiento del boxeo. Las redes sociales y los círculos deportivos se han llenado de mensajes que resaltan no solo al atleta, sino al hombre que supo ganarse el cariño de quienes lo rodearon.
Con la partida de Bonifacio Ávila, el boxeo pierde a uno de sus protagonistas históricos, pero su legado permanece intacto. “El Bony” seguirá vivo en cada recuerdo, en cada historia del ring y en cada joven que encuentre en el boxeo un camino de superación, tal como él lo hizo.

