El departamento de Bolívar se prepara para una de las mayores transformaciones en acceso a agua potable de su historia reciente. Durante 2026, la Gobernación de Bolívar entregará 13 de los 18 acueductos que actualmente se construyen de manera simultánea, una intervención que impactará directamente a más de 100.000 habitantes, en su mayoría de zonas rurales y poblaciones históricamente olvidadas.
El ambicioso cronograma de entregas, calificado por el gobernador Yamil Arana como una “apuesta decisiva para cerrar brechas sociales”, marca un punto de quiebre en la lucha contra la desigualdad estructural en el territorio bolivarense.
“Este será el año de la revolución del agua en Bolívar. Son comunidades que han esperado durante décadas por un servicio básico y digno. En 2026 vamos a dar pasos gigantes para garantizar calidad de vida y justicia social”, afirmó el mandatario departamental.
Entregas que comienzan en el primer semestre
La maratón de inauguraciones arrancará en los primeros meses del año con la puesta en funcionamiento del acueducto de La Unión y El Milagro, en el municipio de El Carmen de Bolívar, una de las zonas que históricamente ha sufrido mayores carencias en servicios públicos esenciales.
Posteriormente, entrarán en operación los acueductos de:
- Nicaragua
- Las Brisas
- Margarita
- Zambrano
- Piñalito
- Las Piedras
- Soplaviento
- San Juan / San Jacinto
- La Línea
- Altos del Rosario
- Norosí
Cada uno de estos proyectos representa una mejora sustancial en salud pública, bienestar comunitario y desarrollo económico local.
Las obras hacen parte del Plan Departamental de Agua (PDA) “Somos Agua, Somos Vida”, una estrategia que ya ha comenzado a mostrar resultados concretos en distintas zonas rurales del departamento.
En municipios como Magangué, ya se han entregado acueductos en Isla Grande, Tacasaluma y San Sebastián de Buenavista; mientras que en El Guamo se beneficiaron las comunidades de Nervití–Tasajera. También se destacan avances en Macayepo (El Carmen de Bolívar) y San José de Playón (María La Baja).
Más allá de la infraestructura, la Gobernación subraya que el acceso continuo a agua potable es una condición básica para reducir enfermedades, mejorar la educación, fortalecer la productividad y dignificar la vida rural.
Con 13 acueductos listos para ser entregados en 2026, Bolívar se encamina a convertir el agua en un derecho garantizado y no en un privilegio, cerrando una deuda histórica con miles de familias que durante años han vivido sin este servicio esencial.

