El dólar inició con tendencia alcista en Colombia debido a la expectativa de los mercados sobre los próximos datos de empleo en Estados Unidos. Estos indicadores son cruciales porque:
- Un mercado laboral estadounidense más débil de lo esperado puede reducir las expectativas de subidas de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed), lo que sustenta una moneda más débil.
- Por el contrario, datos sólidos de empleo reforzarían la percepción de fortaleza económica y presionarían al dólar a mantenerse fuerte o incluso apreciarse.
Esta relación entre los datos de empleo, la política monetaria de la Fed y el valor del dólar es un mecanismo clásico de transmisión global de riesgos financieros y tipos de cambio.
Implicación económica para Colombia: una apreciación del dólar por expectativas de tasas más altas en EE. UU. tiende a debilitar el peso colombiano, encareciendo bienes importados y presionando la inflación local.
La reciente caída de las exportaciones colombianas (-2,7% interanual en noviembre de 2025) especialmente en petróleo y derivados, afecta el flujo de dólares hacia la economía colombiana.
Efectos clave:
- Menores ingresos de divisas: Un retroceso en las exportaciones de commodities como petróleo implica menos oferta de dólares, lo que puede debilitar el peso frente al dólar.
- Presión cambiaria: Con menos dólares entrando al país, la demanda relativa de dólares por importadores financieros puede elevar el tipo de cambio, encareciendo aún más la moneda local.
Esto es particularmente relevante en una economía como la colombiana, donde el sector exportador y los recursos naturales juegan un papel significativo en la generación de divisas.
Los precios del petróleo mostraron movimientos leves, pero con indicios de presión bajista por expectativas de sobreoferta, reflejadas en proyecciones de excedente global de hasta 3 millones de barriles diarios en el primer semestre de 2026.
Relevancia para Colombia:
- Colombia es exportadora neta de petróleo; precios bajos o estables del crudo reducen ingresos por exportaciones, afectando la balanza comercial y la disponibilidad de dólares en el mercado interno.
- Si el petróleo se mantiene en niveles moderados, puede frenar la entrada de divisas, contribuyendo a la vulnerabilidad del peso frente al dólar.
El mercado está posicionado ante posibles cambios en la política monetaria de la Fed:
- Datos mixtos de empleo (cautela en contratación pero repunte en servicios) sugieren incertidumbre sobre el próximo rumbo de las tasas de EE. UU., lo que mantiene la volatilidad del dólar.
- Las expectativas de tasas más altas tienden a atraer capitales hacia activos en dólares, fortaleciendo la moneda estadounidense y presionando al peso.
En Colombia, los analistas también proyectan que la dirección del dólar dependerá de cómo se interpreten estos datos, con escenarios que van desde una continuación de la tendencia bajista del peso (si la Fed recorta tasas) hasta una apreciación transitoria del dólar si los datos sorprenden al alza.
Variables clave afectadas:
- Inflación y política monetaria local: Un peso debilitado puede traducirse en mayores precios de bienes importados, presionando la inflación. El Banco de la República podría ser empujado a mantener tasas altas como respuesta defensiva.
- Inversión y consumo: Un dólar fuerte encarece el financiamiento internacional y los costos de insumos importados para empresas, lo que puede frenar la inversión y reducir márgenes de ganancia.
- Expectativas y estabilidad financiera: Los mercados financieros suelen reaccionar con aversión al riesgo ante incertidumbres globales; un dólar más volátil puede incrementar la prima de riesgo país y generar ajustes en las tasas de interés internas.
El principal riesgo a corto plazo es un ciclo de apreciación del dólar y debilitamiento del peso, si los datos económicos de EE. UU. refuerzan expectativas de tasas más altas, mientras que la fortaleza de las exportaciones y los precios de los commodities sigue siendo débil.

