El buque científico ARC Simón Bolívar avanza en la XII Expedición Antártica de Colombia 2025–2026, cruzó el temido Paso del Drake y desarrolla investigaciones clave sobre cambio climático y océanos.

El océano se abre paso y la ciencia navega con él. Desde su zarpe el pasado 6 de diciembre de 2025, desde la Base Naval de Cartagena, el buque científico marino ARC “Simón Bolívar” avanza firme hacia el continente blanco en una misión que trasciende lo naval: se trata de una misión país, estratégica y científica, que posiciona a Colombia en el tablero global de la investigación antártica.
Con más de 5.000 millas náuticas recorridas, este laboratorio flotante se ha convertido en el símbolo de una nación que apuesta por el conocimiento, la cooperación internacional y la comprensión de los efectos del cambio climático que conectan la Antártica con fenómenos que impactan directamente al territorio colombiano.
- Del Caribe al Pacífico sur: una travesía de ciencia y resistencia
Tras cruzar el Canal de Panamá, el ARC “Simón Bolívar” enfrentó las exigentes condiciones del Pacífico sur, recalando en los puertos chilenos de Valparaíso y Punta Arenas, donde embarcó el último grupo de científicos antes del tramo decisivo. En el trayecto, la tripulación —autodenominada Los Leopardos Marinos— navegó entre los imponentes canales patagónicos, uno de los paisajes más desafiantes y majestuosos del planeta.
El momento cumbre llegó con el cruce del Paso del Drake, uno de los mares más temidos del mundo por su violencia histórica. Sin embargo, gracias a una ventana meteorológica precisa, el gigante científico colombiano atravesó el paso con condiciones excepcionalmente favorables: olas de hasta 2,5 metros y vientos de 20 km/h. Oficiales de la Armada de Chile, expertos en navegación polar, acompañaron esta fase crítica de la travesía.
- Ciencia en movimiento: investigación en aguas profundas
Lejos de ser solo un tránsito, la navegación fue también escenario de investigación científica de alto nivel. Durante el recorrido por el Pacífico se desarrollaron ocho estaciones oceanográficas, con toma de muestras de agua hasta 1.500 metros de profundidad mediante botellas Niskin. Estas mediciones hacen parte del proyecto ICEMAN (Investigación Científica Marina para la Seguridad Marítima en la Antártida), iniciativa bandera de la Dirección General Marítima (DIMAR). Una novena estación fue ejecutada durante el cruce del Drake.
- Cooperación internacional en el continente blanco
Ya en aguas australes, el ARC “Simón Bolívar” arribó a la Ensenada Chacón (Chile), donde desembarcó nueve toneladas de víveres y materiales en la Estación Científica Pedro Vicente Maldonado (PEVIMA) de Ecuador, como muestra concreta de los principios de cooperación y apoyo mutuo que rigen la Antártica.
Además, el buque visitará 10 bases antárticas internacionales, entre ellas las de Brasil, Bulgaria, Chile, China, Corea del Sur, Ecuador, Estados Unidos, España, Perú y Uruguay, fortaleciendo el intercambio científico y diplomático con países de larga trayectoria en investigación polar.
- 30 días de ciencia y un objetivo estratégico para Colombia
Serán 30 días de trabajo científico en el continente blanco, con el desarrollo de 12 proyectos de investigación, antes de iniciar el retorno a Colombia el 17 de febrero de 2026. En total, la misión comprende 123 días de operación, correspondientes a la XII Expedición Científica de Colombia – Verano Austral 2025–2026.
Más allá de los datos, la travesía del ARC “Simón Bolívar” representa un paso firme en la aspiración nacional de convertirse, en el corto plazo, en miembro consultivo del Tratado Antártico, consolidando la presencia de Colombia en uno de los territorios más estratégicos del planeta.
- Colombia, ciencia y soberanía del conocimiento
La Armada de Colombia y la DIMAR continúan articulando esfuerzos para proyectar al país en la Antártica mediante personal altamente capacitado, infraestructura científica de vanguardia y cooperación internacional. En medio del hielo y los mares más hostiles del mundo, el ARC “Simón Bolívar” navega con una misión clara: demostrar que Colombia también hace ciencia donde pocos llegan.




