Durante las primeras horas de este día, varias regiones del Caribe interior y el noroccidente de Colombia enfrentan una emergencia asociada a intensas lluvias, crecientes de ríos y afectaciones en la red vial. Los departamentos de Sucre, Córdoba, Bolívar y zonas de Antioquia registran impactos significativos como resultado de las precipitaciones persistentes propias de la actual temporada invernal.
Desde la madrugada, los organismos de socorro han recibido reportes sobre crecientes súbitas, desbordamientos de arroyos y acumulaciones de agua en sectores urbanos y rurales. Registros ciudadanos difundidos a través de redes sociales evidencian vías inundadas, vehículos inmovilizados y el aumento sostenido de los niveles de agua en puntos críticos, información que ha servido como insumo complementario para el monitoreo de la situación.
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), el fenómeno obedece a un periodo de lluvias con volúmenes superiores a los promedios históricos, condición que podría mantenerse durante las próximas semanas. La entidad ha reiterado la probabilidad de nuevos eventos de crecientes y deslizamientos en las regiones Caribe y Andina.
En el departamento de Sucre, las autoridades reportan desbordamientos de cauces naturales que han generado inundaciones en zonas rurales y en sectores bajos de la capital y otros municipios. La región permanece en vigilancia permanente debido a antecedentes recientes de afectaciones por lluvias, que dejaron miles de familias damnificadas en años anteriores.

En el departamento de Córdoba, la situación se concentra en el incremento de los niveles de ríos como el Sinú y el Canalete, así como en quebradas y afluentes menores. Municipios como Canalete, Puerto Escondido, Santa Lucía y sectores rurales han reportado afectaciones a viviendas, cultivos y actividad pecuaria, con un número significativo de personas impactadas.
La vía que comunica Montería con Arboletes presenta inundaciones parciales de la calzada, saturación de los taludes y riesgo de deslizamientos, lo que ha generado restricciones en la movilidad y alertas para el transporte interregional de carga y pasajeros.
En Bolívar, comunidades rurales y periurbanas informan sobre zonas inundadas asociadas al mismo sistema de lluvias, lo que llevó a la activación de planes locales de gestión del riesgo para atender emergencias y prevenir daños mayores en infraestructura, servicios públicos y producción agrícola.
Antioquia también se encuentra bajo vigilancia, especialmente en municipios del Urabá antioqueño y zonas de cuencas hídricas, donde se han emitido advertencias por posibles crecientes súbitas y movimientos en masa.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), junto con los consejos departamentales y municipales, mantiene sesiones permanentes de seguimiento, coordinación interinstitucional y monitoreo de ríos y quebradas. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de canales oficiales, evitar el tránsito por vías inundadas y atender las indicaciones de los organismos de emergencia.
La emergencia pluvial registrada en estas regiones se enmarca dentro del comportamiento climático de la actual temporada de lluvias, cuyas consecuencias continúan siendo evaluadas por las autoridades mientras se desarrollan acciones de atención y prevención en los territorios afectados.




