Luego de semanas de especulación y cálculos políticos, Sergio Fajardo tomó una decisión que reconfigura el escenario electoral de cara a las presidenciales: no participará en consultas interpartidistas y competirá directamente en la primera vuelta. El anuncio, hecho este jueves marca un punto de quiebre en las conversaciones de convergencia del centro político.
“Estamos en un momento decisivo para nuestro país”, afirmó Fajardo, al explicar que su apuesta es derrotar a los extremos, a los que identificó en los nombres de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Según el candidato, ambos polos están alimentando una confrontación social peligrosa, sostenida —dijo— en la agresión, los insultos, las mentiras y las amenazas, con efectos directos sobre la cohesión nacional.
Aunque agradeció la invitación a participar en una consulta y reconoció coincidencias programáticas con algunos de sus promotores, Fajardo fue enfático en que su proyecto político no cabe en ese mecanismo. “Para derrotar a los extremos estamos construyendo una Nueva Mayoría, que convoque desde una izquierda moderada hasta una derecha moderada; una mayoría amplia, serena y capaz de construir acuerdos”, sostuvo, al subrayar que su propuesta apunta a cerrar brechas sociales, garantizar la seguridad y enfrentar la corrupción.
La definición deja sin uno de sus nombres fuertes a la Consulta de las Soluciones, impulsada por Claudia López, quien había invitado formalmente a Fajardo a medirse junto a Leonardo Huertas. Pese a reuniones previas y acercamientos para alinear bases programáticas, el exgobernador de Antioquia declinó finalmente la invitación y optó por jugar su capital político en solitario.
En su mensaje, Fajardo insistió en que hará todos los esfuerzos por encontrarse en el camino con quienes compartan su visión de país. “Colombia necesita sumar, no dividir; escuchar, no imponer; construir, no destruir”, señaló, al tiempo que advirtió que los extremos buscan borrar del mapa a las alternativas de centro. Con un dato clave sobre la mesa, cerró su anuncio con un mensaje de urgencia: faltan 115 días para la primera vuelta.
Desde el análisis político, la decisión tiene efectos inmediatos. Para Pedro Viveros, analista político, el panorama comienza a aclararse: “Quedan tres carriles definidos para la primera vuelta: Abelardo de la Espriella, Iván Cepeda y Sergio Fajardo. El cuarto carril se resolverá en la consulta de la centro derecha el próximo 8 de marzo”. Sobre Claudia López, Viveros advierte que la candidata queda ante un dilema estratégico y que, ante la salida de Fajardo, buscará reacomodar fuerzas y fortalecer sus listas al Congreso.
Pese al golpe político, Claudia López reaccionó con un mensaje público de respaldo y competencia democrática. Le deseó éxitos a Fajardo y coincidió en que el país atraviesa un momento decisivo. “La consulta de las soluciones es justamente para que la gente decida y para que Colombia no vuelva a quedar atrapada por el uribismo, que ha sido el palo en la rueda. El 8 de marzo: a votar y a derrotarlos”.
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Con la salida de Fajardo de las consultas, el mapa presidencial entra en una nueva fase: menos acuerdos, más candidaturas definidas y una primera vuelta que se perfila como el verdadero campo de batalla entre centro, derecha e izquierda en Colombia.




