Promigas anunció este miércoles la adquisición del 100 % de Zelestra Latam, una de las plataformas de energías renovables más importantes de la región, en una operación que fortalece su posición como uno de los principales jugadores del negocio energético en América Latina.
Con la transacción, la compañía colombiana entra con mayor fuerza al mercado de energías limpias y suma operaciones en Colombia, Perú y, por primera vez, Chile, ampliando así su presencia regional.
Zelestra Latam cuenta actualmente con 1.273 megavatios (MW) entre proyectos en operación y construcción, además de un pipeline de aproximadamente 2.250 MW en desarrollo, enfocados principalmente en energía solar y sistemas de almacenamiento.
La adquisición representa uno de los movimientos corporativos más relevantes del sector energético en la región durante 2026 y acelera la transformación de Promigas hacia un modelo de negocio multienergético.
“Esta adquisición va más allá del fortalecimiento de nuestro portafolio. Es, sobre todo, una apuesta por el talento”, afirmó Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas, quien destacó que la integración permitirá potenciar capacidades técnicas y acelerar el crecimiento de la compañía en el segmento renovable.
Con más de cinco décadas de operación, Promigas ha sido históricamente reconocida por su liderazgo en transporte y distribución de gas natural en Colombia y Perú. Ahora, con la compra de Zelestra Latam, busca consolidarse como un actor clave en la transición energética latinoamericana.
La operación también refuerza la apuesta de la empresa por tecnologías limpias y almacenamiento energético, segmentos que vienen ganando protagonismo en medio de la creciente demanda de soluciones sostenibles y de mayor confiabilidad para los sistemas eléctricos de la región.
Expertos del sector consideran que la movida posiciona a Promigas como una de las compañías energéticas más diversificadas de América Latina, al integrar infraestructura tradicional de gas con generación renovable y almacenamiento.
Aunque las compañías no revelaron el valor de la transacción, el mercado interpreta la compra como una señal clara de expansión y crecimiento de largo plazo por parte de Promigas en el negocio de energía renovable.



