Un violento atentado terrorista contra el Batallón de Infantería Mecanizado No. 6 “Cartagena”, ubicado sobre la Troncal del Caribe, en la vía hacia Maicao, La Guajira, dejó al menos 12 militares heridos y generó escenas de pánico entre la población civil cercana.
El ataque, perpetrado en horas de la madrugada, sacudió con fuerza las instalaciones militares y provocó daños en varias estructuras del cantón, incluyendo alojamientos, fachadas y zonas internas del batallón. La onda explosiva también alcanzó viviendas vecinas, cuyos habitantes despertaron en medio del miedo y la confusión.
De acuerdo con los primeros reportes los responsables habrían utilizado artefactos explosivos de alto poder. Algunas versiones señalan el uso de cilindros bomba, mientras otras indican posibles drones acondicionados con explosivos. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente el mecanismo exacto empleado en el atentado.
El Ejército Nacional confirmó que los uniformados heridos pertenecen al Batallón Cartagena y calificó lo ocurrido como un “acto terrorista” que no solo atentó contra la Fuerza Pública, sino que también puso en grave riesgo a la comunidad civil asentada en los alrededores de la base militar.
Las primeras hipótesis de inteligencia apuntan al ELN como presunto responsable de esta nueva ofensiva armada. Aunque distintos medios nacionales han replicado esa versión, la organización ilegal no se ha atribuido oficialmente el ataque.
Videos grabados por residentes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales mostrando el momento posterior a las explosiones, la movilización de tropas y escenas de tensión en inmediaciones del batallón. Aunque algunos registros aún están siendo verificados, coinciden con la magnitud del atentado reportada por las autoridades.
Tras la emergencia, unidades antiexplosivos y organismos de seguridad desplegaron operativos en la zona y ordenaron restricciones temporales sobre la Troncal del Caribe para descartar la presencia de nuevos artefactos.
El atentado revive la preocupación nacional por el recrudecimiento de las acciones terroristas contra instalaciones militares y policiales en distintas regiones del país, en medio de un escenario de creciente tensión en materia de seguridad.
Las investigaciones continúan para determinar cómo se ejecutó el ataque y quiénes serían los responsables materiales e intelectuales de esta nueva acción criminal que vuelve a estremecer a Colombia.



