Aunque esta palabra la hayamos escuchado con bastante frecuencia, es bueno precisar su significado para poder adentrarnos en el contenido de esta columna de opinión que simplemente he titulado: -Embaucador-, para referirme al alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, y a unas declaraciones que últimamente, a través de sus aliados medios de comunicación y de su ejército de influencers, ha dado a conocer sobre su presunta inconformidad, según él, con la prestación de los servicios públicos de agua potable y recolección de basuras; y su intención, según ha dicho, de cancelar la prestación de los mismos con Aguas de Cartagena, Veolia y Pacaribe.
Hay un refrán, sabio como todos, que dice: “El que no lo conozca, que lo compre”, y me refiero al alcalde de Cartagena, a quien le queda más que bien el término de embaucador, si este se entiende como aquella persona manipuladora y farsante, principalmente, dentro de sus acepciones.
Dumek Turbay sabe muy bien que no ahora, sino desde hace mucho tiempo, los cartageneros vienen reclamando mejores servicios públicos, porque el que hasta era bueno, el de agua potable, se dañó hace rato con la rompedera de tubos en Ceballos; y el de recolección de basuras que prestan las empresas Veolia y Pacaribe, malo del todo no ha sido, aunque hay zonas de la ciudad donde, no se sabe por qué, este servicio no opera de la mejor manera.
Faltando un año para el inicio de las campañas políticas para las elecciones locales, donde se eligen alcalde, concejales y ediles, Dumek, el alcalde, ha aparecido con la “ingeniosa idea”, como “salvador”, y pescando en río revuelto, aprovechándose de la inconformidad y de un problema que no pudo resolver, diciendo que, interponiendo acciones judiciales, romperá relaciones con Aguas de Cartagena, Veolia y Pacaribe, y que propondrá al Concejo Distrital la creación de una empresa pública para mejorar el servicio de suministro de agua potable, como si eso fuera “soplar y hacer botellas”, o como si deshacer unos contratos de estas magnitudes se pudiera hacer así como si nada, porque le place al señor Turbay. Dumek: “A otro perro con ese hueso”.
Esto es propio de Dumek: la manipulación de la gente. Obviamente, este es un pronunciamiento politiquero y manipulador de un alcalde embaucador que ahora quiere aprovecharse de la inconformidad de la gente con la prestación de estos servicios públicos para hacer politiquería; lo mismo que hizo siendo gobernador con Electricaribe y Afinia.
El movimiento de las campañas políticas ya empieza a moverse en Cartagena. Este martes 2 de junio renunció a su curul el concejal Javier Julio Bejarano, con fines de buscar la Alcaldía de Cartagena, se dice, aunque él todavía no lo ha dicho. Pero desde el gobierno están poniendo a sonar nombres como el de Bruno Hernández, el actual secretario del Interior.
Un embaucador como Dumek Turbay es el que se gasta la plata de los cartageneros construyendo obras suntuarias, como el tal “Mirador del Sol”, dentro de otra obra, imitadora de la de Char en Barranquilla, el “Malecón del Mar”, a orillas de las playas de Crespo, donde comienza el Túnel, contribuyendo así al progresivo deterioro de lo que fue un bello y muy visitado balneario. Eso se acabó.

