- Chequia: Sadilek (6)
- Sudáfrica : Mokoena (83)
Cuando la eliminación comenzaba a asomarse en el horizonte, apareció la experiencia de Teboho Mokoena para rescatar a Sudáfrica. Un penal convertido a siete minutos del final selló el empate 1-1 frente a Chequia en el Estadio Atlanta y dejó abierto el Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde ambos seleccionados llegarán con opciones a la última jornada.
El encuentro enfrentaba a dos equipos golpeados por la derrota en su debut y conscientes de que una nueva caída podía significar una despedida prematura del torneo. Bajo esa presión, fue Chequia la que salió decidida a imponer condiciones desde el primer minuto.
La recompensa llegó muy temprano. Apenas transcurrían seis minutos cuando Michal Sadilek aprovechó una acción colectiva para sacar un potente remate que venció la resistencia sudafricana. El tanto no solo adelantó a los europeos, sino que también estableció un nuevo registro en el campeonato al convertirse en el gol más rápido del Mundial 2026, anotado a los cinco minutos y ocho segundos.
Con la ventaja en el marcador, Chequia encontró el escenario ideal para desarrollar su juego: orden defensivo, control de los tiempos y transiciones calculadas. Los dirigidos por Miroslav Koubek estuvieron cerca de ampliar la diferencia en varios pasajes del compromiso, pero la falta de precisión mantuvo con vida a los africanos.
Con el paso de los minutos, Sudáfrica comenzó a ganar terreno y a creer en la remontada. Sin generar demasiadas ocasiones claras, el equipo dirigido por Hugo Broos logró instalarse en campo rival y aumentar la presión sobre la defensa europea.
La jugada decisiva llegó en el minuto 83. Un disparo desde fuera del área impactó claramente en la mano de un defensor checo dentro del área y el árbitro señaló el punto penal. Frente al balón apareció Teboho Mokoena, uno de los referentes de los Bafana Bafana, quien definió con serenidad para establecer el 1-1 definitivo.
Chequia intentó reaccionar en los minutos finales, pero la igualdad ya estaba sellada. El empate dejó sensaciones encontradas: alivio para Sudáfrica por evitar una segunda derrota consecutiva y frustración para los europeos, que estuvieron cerca de sumar una victoria fundamental.
- Un grupo abierto hasta el final
Tras dos jornadas, el Grupo A mantiene una intensa lucha por la clasificación. México y República de Corea lideran la zona con tres puntos cada uno, mientras que Chequia y Sudáfrica suman una unidad y deberán jugarse su continuidad en la última fecha.
Las declaraciones posteriores reflejaron el contraste de emociones. Hugo Broos destacó la personalidad de sus jugadores y aseguró que su equipo todavía tiene argumentos para pelear la clasificación. En el otro lado, Miroslav Koubek lamentó el resultado y consideró que Chequia estuvo más cerca de quedarse con los tres puntos.
La última jornada promete máxima tensión. Sudáfrica buscará una victoria que prolongue su sueño mundialista, mientras Chequia intentará corregir los errores que le costaron un triunfo que parecía tener asegurado. Gracias al oportunismo de Mokoena, los africanos siguen respirando y el Grupo A mantiene intacto su suspenso.



