La crisis de seguridad que golpea a la Sierra Nevada de Santa Marta alcanzó un nuevo y alarmante episodio. Un bus de la empresa Rápido Ochoa fue interceptado e incinerado por hombres armados en el sector de Marquetalia, cerca del corregimiento de Palomino, en una acción que incrementa la tensión en una región afectada por enfrentamientos entre el Ejército Nacional y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Según la información preliminar entregada por las autoridades, varios hombres armados obligaron al conductor y a los pasajeros a descender del vehículo antes de prenderle fuego. Minutos después, el automotor quedó completamente destruido por las llamas sobre uno de los corredores viales más importantes del Caribe colombiano.
La Policía Nacional aseguró que cuenta con elementos de prueba que apuntan a integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas también como “Los Pachencas”, como responsables del hecho.
«Tenemos información confidencial y videos en los que aparecen varios sujetos prendiéndole fuego al automotor. Vamos a entregarle a la Fiscalía General todo este material probatorio para avanzar en la judicialización de los responsables de este acto terrorista», indicó una fuente oficial.
El ataque se produjo en medio de las operaciones militares que adelanta el Ejército Nacional contra estructuras armadas de esa organización ilegal en distintos sectores de la Sierra Nevada de Santa Marta.
La incineración del bus ocurre en una jornada marcada por fuertes enfrentamientos reportados desde la vereda Quebrada del Sol, en zona rural de Santa Marta, donde tropas militares sostienen operaciones ofensivas contra integrantes de grupos armados ilegales.
La situación ha generado un ambiente de incertidumbre en comunidades campesinas e indígenas asentadas en las estribaciones de la Sierra Nevada. A los combates se suman denuncias por bloqueos de vías, quema de vehículos, restricciones a la movilidad y desplazamientos forzados de familias que han abandonado sus hogares por temor a quedar en medio de la confrontación.
Líderes comunitarios han expresado su preocupación por el deterioro del orden público y han solicitado la intervención urgente de las autoridades para proteger a la población civil y garantizar el respeto por los derechos humanos en la zona.
El ataque contra el vehículo de Rápido Ochoa representa además un duro golpe para el transporte de pasajeros en la Troncal del Caribe, ruta estratégica que conecta a Santa Marta con La Guajira y moviliza diariamente a miles de viajeros, comerciantes y transportadores.
La destrucción del automotor no solo genera afectaciones económicas para la empresa y los usuarios, sino que también profundiza la sensación de inseguridad en una vía considerada fundamental para la conectividad del norte del país.
Mientras continúan las operaciones militares y avanzan las investigaciones judiciales, las autoridades mantienen la alerta máxima en la región ante el riesgo de nuevos hechos violentos. La quema del bus se convierte así en uno de los episodios más graves registrados en las últimas horas dentro de la creciente crisis de seguridad que enfrenta la Sierra Nevada de Santa Marta, donde los enfrentamientos armados, los desplazamientos de comunidades y las acciones contra la infraestructura civil mantienen en vilo a la población.



