Un operativo conjunto de Aguas de Cartagena y la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional permitió detectar y eliminar una conexión ilegal de agua potable en un lavadero ubicado en el barrio Olaya, sector El Progreso, donde se estimó una defraudación de aproximadamente 900.000 litros de agua al mes, un volumen equivalente al consumo mensual de cerca de 100 viviendas.
El hallazgo vuelve a poner sobre la mesa el impacto de las conexiones no autorizadas en la infraestructura de los servicios públicos, debido a que estas prácticas pueden alterar las condiciones hidráulicas de las redes, provocar pérdidas de agua y afectar las presiones del sistema, además de incrementar los riesgos de fugas y contaminación.
Durante el procedimiento, las autoridades también identificaron vertimientos directos de aguas residuales provenientes de la actividad comercial del establecimiento hacia el sistema de alcantarillado. Según Aguas de Cartagena, este tipo de descargas puede contener sólidos suspendidos, sedimentos, grasas, aceites, combustibles y residuos de productos de limpieza que requieren un manejo adecuado antes de su disposición.
La descarga de estas sustancias sin los sistemas de retención correspondientes puede favorecer la acumulación de residuos, la sedimentación y las obstrucciones en las tuberías, con posibles consecuencias para el funcionamiento de las redes y la prestación del servicio en el sector.
La empresa informó que continuará adelantando operativos de vigilancia y control para identificar conexiones irregulares y otras prácticas que puedan comprometer el funcionamiento de los sistemas de acueducto y alcantarillado.
Estas acciones buscan reducir las pérdidas de agua potable, proteger la infraestructura y preservar las condiciones de calidad y continuidad del servicio. La compañía también reiteró la importancia de que los establecimientos comerciales cumplan las condiciones técnicas y ambientales exigidas para el uso del agua y la disposición de sus vertimientos.
El caso detectado en Olaya evidencia la importancia de combatir las conexiones ilegales y vigilar el manejo de las aguas residuales, dos aspectos fundamentales para proteger un recurso esencial para Cartagena y garantizar el adecuado funcionamiento de los servicios públicos.

