El mandatario sucreño figura entre los siete colombianos afectados por la decisión de Washington. La medida se conoce mientras la Corte Suprema sigue la pista a presuntos aportes de $1.500 millones a Los Rastrojos y se examinan otros señalamientos sobre su patrimonio. Acuña sostiene que es víctima de persecución política.
La decisión de Estados Unidos de retirarles la visa a siete colombianos puso al alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, en el centro de la atención nacional. El mandatario aparece en la lista junto con Ricardo Roa, expresidente de Ecopetrol, y otros cinco dirigentes políticos vinculados a diferentes procesos judiciales.
La medida del Departamento de Estado se enmarca en la política estadounidense contra la corrupción y el narcotráfico en el hemisferio occidental. Aunque Washington no detalló públicamente los motivos específicos de cada caso, la inclusión de Acuña cobra relevancia por los señalamientos que enfrenta y porque continúa al frente de la Alcaldía.
El retiro de la visa incorpora al gobernante sucreño a una lista de siete colombianos afectados por una decisión diplomática de Estados Unidos. Uno de los expedientes que involucra a Acuña se encuentra en la Corte Suprema de Justicia y está relacionado con presuntos aportes por $1.500 millones a la organización criminal Los Rastrojos, que, según los señalamientos conocidos, habrían servido para respaldar su actividad electoral en municipios de Sucre cuando era representante a la Cámara.
Acuña también ha sido objeto de actuaciones relacionadas con un presunto incremento patrimonial injustificado durante su paso por el Congreso, entre 2010 y 2018. El alcalde no ha sido condenado por los hechos mencionados y sostiene que es víctima de persecución política. La determinación de eventuales responsabilidades corresponde a las autoridades judiciales colombianas.
- El choque con el presidente aumenta la tensión política
La decisión estadounidense se conoce después de un episodio de confrontación pública entre Acuña y el presidente Abelardo de la Espriella, quien lo cuestionó durante un consejo de seguridad realizado en Sucre. En ese encuentro, el mandatario nacional lanzó una frase que elevó la tensión política: «Bajo el esquema de corrupción suyo yo no trabajo».
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Ahora, el retiro de la visa vuelve a poner al alcalde bajo el foco nacional e internacional, en un momento en que su gestión y los señalamientos en su contra generan atención pública. Sin embargo, la decisión migratoria de Washington y las actuaciones judiciales en Colombia son asuntos distintos. La primera no determina por sí misma la responsabilidad penal del funcionario ni sustituye las decisiones de los jueces.
- Ricardo Roa y otros cinco colombianos completan la lista
Además de Acuña, Estados Unidos retiró las visas de Ricardo Roa, expresidente de Ecopetrol; Wadith Manzur, Karen Manrique, Julio Elías Chagüi y Liliana Bittar, vinculados a procesos y actuaciones relacionados con presuntas irregularidades, entre ellas las del escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
También figura José Ignacio Mesa, exalcalde de Envigado, cuya condena de seis años y cuatro meses por concierto para delinquir agravado fue confirmada por la Corte Suprema de Justicia.
Las situaciones jurídicas son diferentes: mientras varios de los incluidos enfrentan investigaciones o procesos en curso, Mesa tiene una condena penal en firme.
- Sincelejo, bajo la atención nacional
Acuña continúa ejerciendo como alcalde mientras las autoridades colombianas avanzan en los asuntos bajo su conocimiento. Su inclusión en la decisión estadounidense añade un componente internacional a la controversia política que lo rodea.
La atención se concentra ahora en las razones específicas que llevaron a Washington a retirarle la visa y en las decisiones que adopte la justicia colombiana frente a los señalamientos conocidos. Ambos asuntos deberán resolverse con fundamento en las actuaciones oficiales y las garantías del debido proceso.




