El ingeniero electricista llega al organismo de vigilancia con más de 20 años de experiencia en el sector energético y empresarial. Su gestión estará bajo la lupa de millones de usuarios que exigen servicios públicos de calidad, continuidad y tarifas acordes con sus necesidades.
El ingeniero electricista José Ignacio García Puche asumió la dirección de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, una entidad estratégica para la vigilancia de los servicios esenciales en Colombia y la protección de los derechos de millones de usuarios.
Su llegada al organismo representa un nuevo desafío para la supervisión de los servicios de energía, gas, acueducto, alcantarillado y aseo, sectores en los que las decisiones de las empresas prestadoras tienen un impacto directo en la economía de los hogares y la calidad de vida de los ciudadanos.
García Puche cuenta con más de dos décadas de experiencia en cargos directivos del sector energético y empresarial, tanto en Colombia como en Centroamérica. Su trayectoria incluye responsabilidades en operación y distribución de energía, gestión comercial, atención al usuario y relacionamiento con autoridades, comunidades e instituciones.
En Colombia ocupó cargos directivos en Electricaribe, Electrocosta y Gas Natural Fenosa, compañías en las que participó en procesos técnicos, comerciales y organizacionales relacionados con la prestación del servicio eléctrico en la región Caribe.
Entre sus áreas de experiencia figuran la gestión de pérdidas de energía, el recaudo y la atención de las necesidades de los usuarios, asuntos que continúan representando desafíos para la prestación eficiente y sostenible de los servicios públicos.
Su recorrido profesional también incluye posiciones de alta dirección en empresas eléctricas de Guatemala, donde impulsó estrategias orientadas al fortalecimiento de la gestión comercial, el mejoramiento de los indicadores de recaudo y atención al cliente, así como la construcción de acuerdos con autoridades locales y comunidades.
Al frente de la Superintendencia, García Puche tendrá el reto de fortalecer la vigilancia sobre las empresas prestadoras, promover la transparencia y contribuir a que los usuarios reciban servicios con estándares adecuados de calidad y continuidad.
La atención de las reclamaciones ciudadanas, la oportunidad de las respuestas institucionales y el seguimiento a las condiciones en que se prestan los servicios serán aspectos determinantes para evaluar los resultados de su gestión.
En regiones como el Caribe colombiano, donde la prestación del servicio de energía ha sido motivo recurrente de inconformidad ciudadana, las expectativas frente a una supervisión efectiva son especialmente relevantes. El desafío será traducir la experiencia acumulada en el sector energético en acciones concretas de vigilancia, protección al usuario y fortalecimiento institucional.
La administración del presidente Abelardo De La Espriella plantea para las superintendencias una gestión orientada a vigilar, generar confianza y acompañar el desarrollo del país, dentro de la denominada construcción de la Patria Milagro.

En ese contexto, la gestión de García Puche estará llamada a demostrar que la vigilancia de los servicios públicos puede traducirse en mayor protección para los usuarios, respuestas institucionales oportunas y mejores condiciones en la prestación de servicios indispensables para los hogares colombianos.
El principal indicador de su gestión será la capacidad de convertir la experiencia técnica en resultados verificables para los ciudadanos.



