Doce años después de su última aparición mundialista, Argelia vuelve al escenario más grande del fútbol con una misión monumental: frenar a la campeona del mundo. La selección africana debutará ante Argentina en el Grupo J de la Copa Mundial de la FIFA 2026 con la convicción de que las sorpresas son posibles y la historia puede volver a escribirse.
La escuadra dirigida por Vladimir Petkovic llega respaldada por una de las defensas más sólidas del torneo. Acumula cuatro partidos consecutivos sin recibir goles y ha convertido el orden táctico, la disciplina colectiva y la fortaleza mental en sus principales armas para enfrentar a la poderosa selección liderada por Lionel Messi.
Aunque el favoritismo recae sobre la Albiceleste, en el campamento argelino existe la certeza de que el fútbol moderno ha demostrado que las diferencias pueden reducirse dentro del campo. El reciente ejemplo de Marruecos y las sorpresas registradas en los primeros días del Mundial alimentan la ilusión de una selección que regresa a la máxima cita después de doce años de ausencia.
“Sabemos que no somos favoritos, pero hemos visto que no hay nada imposible”, aseguró Petkovic, quien apuesta por un equipo capaz de defender con inteligencia, pero también de atacar y competir de igual a igual ante el vigente campeón.
La seguridad defensiva se ha convertido en la identidad de Argelia. El experimentado defensor Aïssa Mandi, uno de los sobrevivientes del Mundial de Brasil 2014, considera que el secreto no está únicamente en la última línea.
“El trabajo defensivo comienza desde los delanteros y compromete a todo el equipo. La solidaridad y el esfuerzo colectivo son nuestra mayor fortaleza”, explicó el zaguero.
Esa filosofía ha permitido consolidar un bloque compacto que llega reforzado por el gran momento del arquero Luca Zidane. El guardameta, hijo de la leyenda francesa Zinedine Zidane, superó los problemas físicos que afectaron su preparación y será una de las piezas fundamentales para intentar contener el arsenal ofensivo argentino.
A pesar de enfrentar al mejor jugador de su generación, Petkovic dejó claro que no diseñará un plan exclusivo para detener a Lionel Messi. El estratega considera que el verdadero desafío será neutralizar el funcionamiento colectivo argentino y limitar el suministro de juego hacia sus figuras, una estrategia que refleja la confianza de Argelia en su estructura táctica.
Mientras tanto, el delantero Amine Gouiri representa la ambición de una nueva generación que no quiere ser una simple espectadora del torneo. “Tenemos calidad, talento y el deseo de llegar lejos. Vamos a luchar con todas nuestras fuerzas porque enfrentamos al campeón del mundo”.
Argelia guarda en su memoria aquella actuación memorable de Brasil 2014, cuando llevó al límite a Alemania en los octavos de final antes de caer en la prórroga frente al equipo que terminaría levantando el título. Ahora, doce años después, el destino vuelve a cruzar su camino con el dueño de la corona mundial.
La misión parece gigantesca, pero la selección africana cree que posee las herramientas para desafiar los pronósticos. Con una defensa impenetrable, un grupo unido y la convicción de que el miedo no tiene lugar en una Copa del Mundo, Argelia se prepara para protagonizar uno de los duelos más atractivos de la primera jornada.
Argentina pondrá a prueba su condición de campeona. Argelia intentará demostrar que los gigantes también pueden tambalear.

