MANIZALES, CALDAS. Lo que debería ser una zona verde para el disfrute y bienestar de la comunidad hoy se ha convertido, según denuncian residentes del barrio San Rafael, en un foco de preocupación sanitaria, deterioro ambiental y problemas de seguridad.
En la calle 70A con carrera 22A Esquina, un lote que, de acuerdo con la comunidad, pertenece al municipio de Manizales permanece en condiciones de abandono, mientras crece la indignación de quienes aseguran llevar meses esperando una respuesta institucional.

Maleza descontrolada, acumulación de basuras, colchones improvisados, jeringas y residuos humanos hacen parte del panorama descrito por los vecinos, quienes advierten que los malos olores afectan incluso a los apartamentos cercanos. La situación, aseguran, dejó de ser un problema aislado para convertirse en una afectación cotidiana que compromete la tranquilidad y las condiciones de salubridad del sector.
Uno de los puntos más sensibles de la denuncia es la ocupación nocturna del terreno. De acuerdo con los residentes, varias personas en situación de calle utilizan el lugar para dormir y levantan cambuches entre la vegetación, lo que genera temor entre quienes viven en los alrededores y aseguran haber perdido la posibilidad de disfrutar tranquilamente de sus espacios.
A esta situación se suma la denuncia sobre consumo de sustancias psicoactivas a plena luz del día, a pocos metros del Colegio San Rafael. Una madre de familia expresó su preocupación por la exposición de los menores a estas escenas. “Mis hijos tienen que ver cómo fuman y se drogan ahí, frente a ellos”, manifestó, al reclamar acciones que permitan recuperar el entorno y proteger a la comunidad educativa.
Los habitantes también alertan sobre el uso del lote como baño público, con presencia de orina y materia fecal a cielo abierto, residuos que, según afirman, generan olores nauseabundos y condiciones propicias para la proliferación de insectos y roedores. La comunidad teme que la falta de mantenimiento y saneamiento termine agravando los riesgos para la salud de quienes residen y transitan por el sector.
Pero la problemática no termina en la zona verde. Los residentes denuncian que el estacionamiento de vehículos a un lado de la calle 70A reduce considerablemente el espacio de circulación y dificulta el tránsito. Los peatones, incluidos niños y adultos mayores, se ven obligados a invadir la calzada, mientras automóviles y motocicletas circulan, según los testimonios, a velocidades que aumentan la posibilidad de accidentes.
Frente a este panorama, la comunidad cuestiona la falta de soluciones efectivas y reclama la presencia de las autoridades. Los residentes piden al comandante de la Policía Metropolitana de Manizales y a la Secretaría de Gobierno una intervención urgente, que incluya inspección del predio, patrullajes permanentes, control de las conductas que afectan la convivencia, recuperación del espacio público, limpieza y mantenimiento de la zona verde, así como medidas integrales para atender a las personas en situación de calle.
La exigencia no se limita a operativos temporales. Los vecinos reclaman una solución sostenida que evite que el terreno vuelva a quedar en las mismas condiciones y que permita recuperar un espacio que consideran abandonado por la administración municipal. También anuncian que evalúan interponer una acción popular y presentar denuncias ante la Personería y la Procuraduría, con el propósito de solicitar la protección de los derechos colectivos y que se examinen las posibles responsabilidades institucionales frente a la situación denunciada.
“Nos tienen abandonados. Esa zona verde es del municipio, pero no se toman los correctivos. Es dormitorio, es fumadero, es baño y es guarida. ¿Esperan que atraquen a alguien para venir?”, cuestionó un residente, al resumir el sentimiento de inconformidad que se extiende entre los habitantes de San Rafael.
La denuncia deja sobre la mesa una pregunta que exige respuesta: ¿quién está respondiendo por la recuperación y el cuidado de este espacio público en Manizales? La comunidad espera que la Alcaldía, la Secretaría de Gobierno y la Policía se pronuncien, verifiquen las condiciones del lugar y anuncien medidas concretas, con responsables y plazos definidos.
San Rafael no pide privilegios. Reclama seguridad, salubridad, movilidad y el derecho a vivir en un entorno digno. La calle 70A con carrera 22A se convierte así en un llamado urgente a las autoridades para que el abandono denunciado no siga siendo parte del paisaje cotidiano de sus habitantes.



