Cinco personas perdieron la vida tras el accidente de una avioneta que desapareció el pasado domingo cuando cubría la ruta Condoto–Bogotá, luego de participar en una misión médica que atendió a cerca de 600 habitantes de comunidades afectadas por el terremoto ocurrido en el Chocó.
La tragedia fue confirmada este miércoles 16 de septiembre, después de varios días de búsqueda en una zona montañosa, selvática y de difícil acceso del Parque Nacional Natural Tatamá, en jurisdicción de Pueblo Rico, Risaralda.
La aeronave, un Cessna T206 de matrícula HK-4985, había despegado de Condoto durante la mañana del domingo 13 de septiembre con destino a Guaymaral, en Bogotá. El último contacto radial se produjo aproximadamente a las 9:23 de la mañana, cuando el avión se encontraba en inmediaciones del cerro Tatamá, a unas 33 millas del VOR de Pereira.
Poco después se activó la radiobaliza de emergencia y la Aeronáutica Civil puso en marcha los protocolos de búsqueda y salvamento. Sin embargo, las condiciones meteorológicas, la nubosidad, las lluvias y la complejidad del terreno dificultaron durante horas la localización de la aeronave.
Las cuatro mujeres que viajaban en la avioneta habían llegado a Condoto como integrantes de una misión médica de la Patrulla Aérea Civil Colombiana, con participación de Colmédica y la Clínica del Country. La jornada de atención se desarrolló entre el 11 y el 13 de septiembre y estuvo dirigida a comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado en el Chocó el pasado 10 de agosto.
De acuerdo con la información suministrada por las organizaciones participantes, durante la brigada fueron atendidas cerca de 600 personas, como parte de un programa de responsabilidad social que desde hace más de una década lleva servicios de salud a poblaciones con dificultades de acceso.
Las víctimas fueron identificadas como Yuliza Figueredo Rodríguez, médica radióloga vinculada a la Clínica del Country; Perla Constanza Álvarez, subgerente de Convenios Médicos de Colmédica Medicina Prepagada; Sandy García, enfermera; María Guzmán, médica y auditora de tutelas en Colmédica; y Mehmet Cankaya, piloto de 43 años, nacido en Turquía y radicado en Colombia desde 2015.
La aeronave fue localizada desde el aire por un helicóptero UH-60 Black Hawk de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que detectó indicios del accidente en inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá, cerca de la vereda Oscordó, en jurisdicción de Pueblo Rico.
El punto del siniestro se encontraba entre los 2.700 y 2.800 metros sobre el nivel del mar, en medio de una zona selvática caracterizada por fuertes pendientes, vegetación densa y terreno irregular. Según las autoridades, en algunos sectores las pendientes alcanzaban aproximadamente los 60 grados.
Los restos de la avioneta quedaron distribuidos en dos puntos de la montaña, lo que obligó a los organismos de emergencia a desplegar operaciones aéreas y terrestres para llegar hasta los diferentes lugares donde se encontraban partes de la aeronave.
En la operación participaron la Aeronáutica Civil, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército, la Policía, organismos de socorro y comunidades de la región. También se contó con la participación de bomberos, Defensa Civil y más de un centenar de voluntarios de comunidades afro e indígenas que apoyaron los desplazamientos hacia la zona del accidente.
Las condiciones del terreno fueron tan complejas que uno de los grupos de rescate tuvo que permanecer durante la noche en la montaña debido a la imposibilidad de continuar el desplazamiento. En otros momentos, las condiciones meteorológicas obligaron a suspender temporalmente las labores.
Tras localizar inicialmente parte de los restos, los equipos de emergencia continuaron la búsqueda debido a que no habían encontrado a los cinco ocupantes en ese primer punto. Las labores se extendieron hacia una segunda zona donde también habían sido detectados restos de la aeronave.
Finalmente, este miércoles las autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de los cinco ocupantes, poniendo fin a varios días de búsqueda que movilizaron a organismos de seguridad, rescate y a decenas de habitantes de la región.
La tragedia enluta al Chocó y a las organizaciones que participaron en la misión médica, especialmente porque las víctimas regresaban de una jornada de atención a comunidades afectadas por el terremoto. La investigación correspondiente deberá establecer las circunstancias que llevaron al accidente de la aeronave.

