Poder desarrollar nuestra capacidad de calma, es un aspecto fundamental para el equilibrio interno y nuestro bienestar emocional, en un mundo en donde la inmediatez y la velocidad para todo, nos confronta con muchas situaciones que requieren del maravilloso regalo de tomarnos las cosas con calma. ¿Cómo es la vida del hombre y mujer moderna? George Carlin dijo adecuadamente:
“Un multitasker de costa a costa, a la vanguardia del último modelo y te puedo dar un gigabyte en un nanosegundo”.
Pero la realidad es que muchos estudios han demostrado que las personas podemos trabajar ocho horas fiables al día. El modo intensivo simplemente no funciona cuando lo hacemos de manera regular. Significa que te estás obligando a ser más productivo, pero estás yendo más allá de tus capacidades físicas y mentales. El “cuantas más horas trabajes más productivo eres” es un mito. Sorprendentemente, si quieres ser más productivo, a lo mejor es hora de que te lo tomes con calma.
Este es un tema de autocuidado, si nos ponemos en un contexto cotidiano donde los acontecimientos están a la orden del día, y las cosas que suceden no son siempre lo que esperamos.
Entonces cuales son los beneficios de vivir la experiencia con calma… En primera instancia esta te permite enfocarte y así podrás hallar una solución o alternativa viable, adicionalmente te ayuda aflorar y fortalecer tu resiliencia frente a las circunstancias que vives.
La Calma te ayuda a gestionar mejor tus emociones, dándote la posibilidad de percibir los conflictos o desafíos del día a día con mayor perspectiva y distancia del drama, regalándote una templanza y serenidad claves para tomar decisiones inteligentes, incluso en periodos complejos.
Otro aspecto, es que al estar en ese estado puedes enfocarte en lo realmente importante de la experiencia, que es el proceso diario, que te conduce a la meta; sin embargo, lo que hace que perdamos el balance, es desenfocarnos y creer que podemos acelerar los procesos y terminamos agobiados y estresados innecesariamente.
Que tal si te das permiso para disfrutar del proceso y en vez ir con afán, te lo tomas con calma y te dedicas a vivir cada momento como un regalo, por ejemplo disfruta de tu viaje al trabajo observando el trayecto, respirar profundo y sentir el aire de la mañana o de la tarde… ¿Cómo se siente? Y sigue siendo la misma experiencia, todos tenemos la libertad de decidir como vivirla, te invito que la vivas feliz.
Gestionar nuestro tiempo también es una excelente forma de cultivar la calma interior, nos ayuda a enfocarnos en lo que de verdad importa en nuestras vidas, eliminando los ladrones del tiempo y la multitarea de la experiencia.
La multitarea es de los generadores de ansiedad más frecuentes, un ejemplo clásico es la gente mirando su celular mientras va en transporte, caminando o conduciendo. Incluso pueden ir twitteando o publicando en Facebook, mientras cocinan, miran la televisión mientras comen o planifican su día mientras hacen tareas, esto aumenta la ansiedad y el estrés.
Te has sentido con la necesidad de estar haciendo más, haciendo otra cosa… y si solo te enfocas y confías en que lo que estás haciendo y lo terminas. Practica a diario, simplemente comer, solo lavar tu plato o solo hablar con alguien o solo mirar tu bandeja del correo electrónico hasta que quede vacía, este será un estupendo autor regalo en lograr tener paz en hacer solo una cosa dejar ir lo demás.
Otra estrategia para recupera la calma es eliminar el ruido que se encuentra en el desorden visual construido por las notificaciones, redes sociales, noticias, lecturas pendientes, correos por contestar, en fin. Y de verdad, no es necesario estar tan hiperconectados, se consciente y evalúa los compromisos que realmente no te aportan nada y desconéctate. Esto crea un poco de espacio para el silencio y la calma en tu vida.
Y por último cultiva la gratitud con fuente de calma, enfocarnos en todo lo bueno que habita en nuestra existencia, es necesario para construir una experiencia conectada al bienestar emocional y la felicidad.
Conectando al agradecimiento y desconectar de la queja, un ejercicio necesario para que haya calma en el alma, un fuerte abrazo para todos y te invita a que sigamos construyendo juntos bienestar emocional.

