Elon Musk, propietario de X (anteriormente conocida como Twitter), ha denunciado este lunes un ciberataque masivo que ha dejado a la plataforma inoperante durante gran parte del día. Según el empresario, el ataque, que ya se ha convertido en una constante, es especialmente grave debido a su intensidad y los recursos que parece estar empleando el atacante.
En un mensaje publicado en la propia red social, Musk aseguró que la plataforma estaba siendo blanco de un “grupo coordinado y/o un país”, con la intención de desestabilizar tanto la red social como su figura. «Estamos sufriendo (aún) un ciberataque masivo contra X. Nos atacan a diario, pero este es particularmente intenso y con muchos recursos. Un gran grupo coordinado y/o un país está involucrado. Seguimos investigando…», escribió el magnate en su cuenta de X.
El incidente ha generado una ola de fallos técnicos en la plataforma, reportados principalmente en países como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Según el portal de monitoreo DownDetector, más de 40.000 usuarios han informado problemas, con el pico de incidencias ocurriendo alrededor de las 10:00 AM hora local. Los fallos abarcan desde la lentitud en la carga de contenido hasta mensajes de error con el código 520, relacionado con problemas en los servidores web, específicamente con la empresa de ciberseguridad Cloudflare, que se encarga de gestionar el tráfico de la plataforma.
El ciberataque ocurre en un contexto de creciente tensión en torno a X, una de las redes sociales más utilizadas a nivel mundial, y en un periodo reciente de protestas contra el DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental de EE. UU.) y ataques a tiendas de Tesla, otra de las empresas de Musk. Algunos usuarios han especulado que estos eventos podrían estar relacionados con el ciberataque a X. Musk, en su respuesta a dichos comentarios, no descartó esta teoría, asegurando que el ataque parece tener un objetivo claro de “silenciar” tanto a él como a la plataforma.
Este nuevo incidente pone en evidencia la vulnerabilidad de las plataformas digitales frente a ciberamenazas cada vez más sofisticadas, que no solo afectan el funcionamiento de los servicios, sino que también tienen el potencial de generar impactos políticos y económicos a gran escala. Mientras tanto, Musk y su equipo continúan trabajando en la identificación y contención del ataque.



