La Urbanización La Española de Cartagena, vive una transformación clave en su infraestructura eléctrica. Afinia, filial del Grupo EPM, inició un ambicioso proyecto de modernización que busca devolverle seguridad, confiabilidad y transparencia al servicio de energía en este sector residencial.
El cambio no es menor: actualmente, los 382 hogares de la urbanización registran pérdidas de alrededor de 100.000 kilovatios hora al mes, lo que equivale a 90 millones de pesos que literalmente se esfuman en fugas y fraudes. Este impacto no solo golpea las finanzas de la compañía, sino que también compromete la calidad del servicio que reciben las familias.
Para atacar de raíz este problema, Afinia adelanta la instalación de nuevos equipos de medida más precisos y redes internas modernizadas, que permitirán cortar con años de ineficiencia y reducir las interrupciones. Cada cliente contará con un medidor avanzado que asegura lecturas confiables y elimina dudas en la facturación.
La estrategia no se quedó en lo técnico. Durante dos meses, el equipo de Gestión Social de la compañía dialogó directamente con los vecinos. Allí, los residentes manifestaron su apoyo a los cambios, convencidos de que el proyecto marca un antes y un después para la urbanización.
“Con estas socializaciones buscamos que la comunidad conozca de primera mano los objetivos del proyecto y los beneficios que traerá para la seguridad y confiabilidad del servicio. Nuestro compromiso es seguir trabajando de manera responsable y técnica por el bienestar de las familias”, explicó Eder Buelvas, jefe de la Territorial Bolívar Norte de Afinia.
Un aspecto clave: los trabajos no tendrán ningún costo para los usuarios, pues hacen parte del plan de inversiones que la compañía viene ejecutando para garantizar un servicio estable y moderno en toda la región.
La Española se convierte así en un ejemplo de cómo la modernización de la red no solo representa un alivio técnico y económico, sino también una apuesta por reconstruir la confianza entre la empresa prestadora y la comunidad, donde la energía segura y transparente se convierte en un derecho tangible para sus habitantes.



