“…la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) estima que la evasión tributaria en Colombia está por encima de los 200 billones de pesos anuales…”
Nuevamente los eternos opositores a todo lo que se presenta en un gobierno, llámese de izquierda, derecha o de centro, salen a la palestra pública a criticar lo divino e humano, pero regularmente no lo hacen con criterios técnicos, sino de acuerdo a concepción política-monetaria-social, sin interpretar la verdadera filosofía de los impuestos, solo verborrean de acuerdo a sus intereses y no de las comunidades.
Es común ver en nuestro parlamento colombiano, en los gremios, universidades y sindicatos, intensos debates sobre el régimen impositivo, sus pros y sus contras. Sabemos que los impuestos de renta y el IVA aportan entre el 85% al 88% del gasto público y mucho más de la mitad de la plática que cae en poder del estado lo aportamos los colombianos de a pie, y es por ello, que se debe considerar que los del montón, podamos intervenir en las discusiones impositivas y más cuando el país se encuentra en una situación crítica, desesperante y agobiante.
El estado considera erróneamente que una verdadera filosofía de los impuestos es aquella que se busca obtener de los contribuyentes los recursos necesarios para pagar los gastos de la nación, cuando la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) estima que la evasión tributaria en Colombia está por encima de los 200 billones de pesos anuales
Con base al presupuesto del 2025, proyectamos el del 2026. Colombia destinó para el 2025 cerca de $112.6 billones para el pago de la deuda pública, es decir el 21,5% del PGN que fue de $523 billones y para el 2026, su estimativo del pago estará en el orden del 22%, casi 114 billones de pesos de los $557 billones proyectados.
Para el Sistema General de Participaciones (SGP) de municipios y departamentos del 2025, se destinaron aproximadamente $82 billones, para el 2026 estaría en el orden de los 85 billones, para las pensiones del 2025, $66 billones y para 2026 asciende a más de 70 billones, para el gasto de personal del Estado, en 2025 se estimó en $75,6 billones, para 2026 $80 billones, para aseguramiento en salud 2025 $42,4 billones y para 2026 45 billones, para vigencias futuras 2025 $46,8 billones, de los cuales $37,2 billones son para inversión y $9,6 billones para funcionamiento, para el 2026 se cree que estará en 50 billones, todo lo anterior dependiendo de su aprobación
Al efectuar el análisis de las inversiones en todos los sectores de la economía para 2025, se asignaron $82,5 billones lo que representa tan solo un 15,8 % del total del presupuesto del año, lo que se entiende que es muy poco para la implementación de políticas públicas, siendo que para el 2026 debería estar en el orden de los 100 billones.
El Estado tiene la obligación de proporcionar los servicios públicos, de salud, educación, infraestructura, medio ambiente con políticas de redistribución que demuestren efectivamente que los impuestos se utilizan en su filosofía y no van a parar en las manos de la corrupción, gastos inoficiosos, nominas paralelas y burocracia estatal.
Lo que verdaderamente le interesa al pueblo colombiano, es que lo puedan involucrar en las propuestas y discusiones y poder señalar donde se deberían invertirán los recursos que piensa recaudar para sus programas sociales, cuando se sabe que la filosofía de los impuestos en su gran mayoría no cumple sus objetivos y más cuando hay intereses personales y partidistas al frente de ellos.
Cuando los gremios efectúan sus análisis, es muy poco lo que se les cree, ya que lo miran desde su óptica y lo disfrazan de “afectar a las familias colombianas”, por ello es necesario discusiones en función de la realidad de las afectaciones en temas puntuales como un posible alza de la gasolina, licores y bebidas, las no muy claras incidencias en el entretenimiento, turismo, la canasta familiar, los pequeños y medianos negocios, todo ello como parte del populismo barato de algunas agremiaciones que normalmente son las que más evaden impuestos.
Paralelamente se debe discutir la propuesta de PGN y la Ley de Financiamiento, normal en anteriores gobiernos, por el orden de los $ 26,3 billones necesarios para la estabilidad fiscal y la sostenibilidad del Presupuesto General de la Nación 2026.



