María Corina Machado promete regresar a Venezuela tras recibir el Premio Nobel de la Paz: “Cuando ganemos, Venezuela será libre”.
La llegada de María Corina Machado a Oslo tras casi un año en paradero desconocido no solo sorprendió a la comunidad internacional: reveló la magnitud del riesgo que enfrentó la dirigente opositora para escapar de la vigilancia del régimen de Nicolás Maduro.
Su salida de Venezuela fue una operación encubierta que incluyó peluca, disfraz y un sigiloso recorrido nocturno hacia un pueblo pesquero, donde una lancha la sacó del país. Según funcionarios estadounidenses, el operativo se planificó con máxima reserva para evitar filtraciones que pudieran costarle la libertad… o la vida.
De acuerdo con The Wall Street Journal, Machado abandonó el suburbio de Caracas donde estuvo escondida durante un año, recorriendo más de 10 horas y atravesando 10 puestos de control militar, cada uno representando un riesgo mortal. La acompañaron dos personas claves en la operación clandestina.
La opositora no aparecía en público desde enero de 2025, lo que alimentó rumores sobre su posible captura o incluso su muerte. Su aparición en la capital noruega, para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025, se convirtió en un terremoto político global.
- “Volveré a Venezuela”: mensaje desafiante desde Oslo
En conferencia de prensa junto al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, Machado aseguró que su regreso a Venezuela es inevitable. “No sabrán dónde estoy. Cuando vuelva, estaré con mi gente. Y volveré.”
La opositora afirmó que el régimen nunca logró encontrarla durante su desaparición, pues, según dijo, “hubieran hecho todo lo posible para impedir que viniera a Oslo”.
Confesó que llevaba “semanas” imaginando el reencuentro con su familia en Noruega, aunque no logró llegar a tiempo para la ceremonia. “Soy una de las millones de madres que desean abrazar a sus hijos. Vine en nombre de ellos. Este premio es suyo.”
Machado dedicó gran parte de su discurso a fijar una postura internacional sobre el futuro de Venezuela: “Cuando ganemos —y lo haremos— Venezuela será un ejemplo extraordinario para los países que no tienen libertad.”
Aseguró que la lucha en Venezuela no es solo política; es un combate por la dignidad humana. También defendió que la libertad es una decisión individual y colectiva: “La paz es, al final, un acto de amor.”
Consultada sobre una posible intervención militar estadounidense, Machado respondió con contundencia: “Venezuela ya ha sido invadida. Agentes rusos, iraníes, Hezbolá y Hamás operan libremente coordinados con el régimen.”
La dirigente denunció que el país es hoy el epicentro del crimen organizado en América, señalando la presencia de guerrillas colombianas, cárteles de droga y redes de tráfico de armas y personas. Aseguró que la estructura que sostiene al gobierno de Maduro “está financiada por actividades ilícitas” y que la comunidad internacional debe cortar esos flujos para debilitar la represión.
La líder opositora dijo que, una vez caiga el régimen de Maduro, el país podrá transformarse en un nudo energético, tecnológico y democrático de América Latina. “Noruega ha sido un ejemplo para nosotros. Un día recibiremos a los noruegos en una Venezuela libre, brillante y democrática, y ese día llegará pronto.”
El Premio Nobel de la Paz otorgado a María Corina Machado no solo reconoce su resistencia ante un régimen autoritario; también reposiciona la crisis venezolana en la agenda global.

