La captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, resultado de la denominada “Operación Resolución Absoluta”, ha reconfigurado el tablero político y judicial del hemisferio. En este nuevo escenario, el líder del movimiento Defensores de la Patria y candidato presidencial, Abelardo De La Espriella, lanzó una ofensiva política de alto calibre al exigir que se revele toda la verdad sobre los presuntos vínculos entre el régimen caído de Venezuela y sectores del poder en Colombia.
De La Espriella confirmó el envío de una carta formal al presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, a la fiscal general Pam Bondi y al secretario de Estado Marco Rubio, solicitando el acompañamiento directo del sistema de justicia estadounidense para esclarecer lo que denomina una verdad histórica indispensable para la democracia colombiana y la transparencia de las elecciones presidenciales de mayo de 2026.
Según De La Espriella, la captura de Maduro abre por primera vez la posibilidad real de conocer, con pruebas judiciales, el alcance de la red transnacional de narcotráfico, financiación política y alianzas criminales que habría operado entre Caracas y Bogotá durante la última década.
“Con Maduro bajo custodia en territorio estadounidense, ya no hay excusas para el silencio”, sostuvo De La Espriella, quien considera que este momento marca un antes y un después en la lucha contra el narcoterrorismo en la región.
- Las cinco preguntas que sacuden a Colombia
En su misiva, el candidato presidencial plantea cinco interrogantes que, a su juicio, deben ser respondidos por las investigaciones lideradas por la Fiscalía estadounidense:
- Financiamiento ilícito:
¿Cuál fue el apoyo económico, logístico y político de la narcodictadura venezolana a la campaña presidencial de Gustavo Petro, incluyendo transferencias, intermediarios y coordinación con carteles transnacionales? - Estrategia criminal regional:
¿Qué organizaciones del crimen organizado aliadas del régimen de Maduro —como el Cartel de los Soles— operan en Colombia y cuál es su estrategia para controlar rutas del narcotráfico y territorios fronterizos? - Alianzas políticas en Colombia:
¿Qué partidos y dirigentes colombianos mantienen vínculos con la narcodictadura venezolana y qué rol cumplen dentro de esa estructura? De La Espriella señala de manera directa al senador Iván Cepeda, a quien describe como un “enlace clave” por sus relaciones históricas con jefes de las FARC como Iván Márquez y Jesús Santrich, y por su defensa pública de agendas coincidentes con grupos armados. - La Zona Binacional:
¿Cuál es el verdadero propósito estratégico de la llamada Zona Binacional acordada entre Petro y Maduro? ¿Facilita el flujo de narcóticos, armas y recursos ilícitos entre ambos países más allá del discurso diplomático? - El papel de Maduro en la “paz” de Santos:
¿Qué rol desempeñó Nicolás Maduro como garante de los acuerdos firmados durante el gobierno de Juan Manuel Santos con las FARC y en qué medida esos pactos permitieron la reinserción política sin el desmantelamiento total de las estructuras criminales, perpetuando el narcoterrorismo?
Una ofensiva que trasciende lo judicial
De La Espriella subrayó que su iniciativa no busca únicamente esclarecimiento penal, sino responsabilidad política y moral. Asegura que ocultar estas verdades tendría consecuencias directas sobre la legitimidad del sistema democrático colombiano.
“La verdad no pertenece al pasado. Es una condición indispensable para salvar la democracia colombiana y evitar que el cáncer del narcoterrorismo se expanda por todo el hemisferio occidental”, afirmó.
En paralelo, el candidato presidencial reiteró su propuesta de crear una Fuerza Binacional Antinarcóticos, coordinada directamente con el Departamento de Estado y la Fiscalía de EE. UU., con el objetivo de erradicar las rutas de cocaína, desmantelar las economías criminales y restaurar la confianza en las instituciones colombianas.
Recordó además que la denuncia penal que radicó en marzo de 2025 contra Gustavo Petro, Nicolás Maduro e Iván Velásquez por presuntos delitos de narcotráfico cobra hoy una relevancia definitiva tras la captura del exmandatario venezolano.
La ofensiva de De La Espriella eleva la presión internacional sobre el Gobierno colombiano y reaviva un debate que amenaza con dominar la campaña presidencial de 2026. Con Maduro detenido y la justicia estadounidense en el centro de la escena, Colombia enfrenta una pregunta de fondo: ¿está preparada su democracia para resistir el peso de toda la verdad?

