El director del Servicio Aéreo de Boyacá (AeroBoyacá), Juan José Navia, aseguró que en el accidente aéreo ocurrido el 10 de enero de 2026, en el que falleció el cantante de música popular Yeison Jiménez, no se habría aplicado el control operacional obligatorio antes del despegue de la aeronave involucrada.
De acuerdo con Navia, durante la operación realizada en el aeropuerto Juan José Rondón, en el municipio de Paipa, se presentaron irregularidades en los procedimientos de seguridad exigidos por la normatividad aeronáutica vigente. El directivo explicó que el control operacional consiste en una serie de verificaciones previas a cada vuelo y que su omisión representa una falla grave dentro de los estándares de seguridad aérea.
Según precisó, este control incluye la revisión del peso y balance de la aeronave, niveles de combustible, documentación, condiciones meteorológicas y estado técnico del avión, aspectos que deben ser verificados de manera obligatoria antes de autorizar cualquier operación.
Navia señaló además que existen deficiencias administrativas y de supervisión en el manejo del aeropuerto, las cuales, según indicó, afectan el desarrollo regular de las actividades aéreas. En ese contexto, afirmó que se han presentado obstáculos en la implementación de operaciones aeronáuticas, pese a que se cumplen compromisos contractuales relacionados con el uso de la terminal aérea.
Uno de los puntos que será analizado por la Aeronáutica Civil en el marco de la investigación es el comportamiento de la aeronave durante la maniobra de despegue. Navia explicó que el aeropuerto de Paipa opera a una altitud que impone exigencias adicionales a las aeronaves, al simular condiciones cercanas a los 10.000 pies de altura, lo que incide directamente en el rendimiento de los motores.
En estas condiciones, indicó, se requiere una planificación precisa, especialmente cuando la aeronave transporta pasajeros y combustible en niveles elevados. A ello se suma la configuración del terreno, que puede generar dificultades adicionales durante la fase inicial de ascenso.
De acuerdo con los reportes preliminares, el avión había despegado con destino al departamento de Antioquia, pero perdió sustentación poco después de abandonar la pista, precipitándose en inmediaciones del aeropuerto.
Los análisis posteriores al accidente indicarían que la aeronave no alcanzó la velocidad mínima requerida antes de llegar al segundo tercio de la pista, un punto crítico a partir del cual resulta más riesgoso intentar abortar el despegue que continuar la maniobra.
Navia señaló que, una vez superado ese umbral sin la velocidad adecuada, detener la aeronave se considera una maniobra incorrecta dentro de los protocolos de seguridad aérea.
Adicionalmente, el director de AeroBoyacá informó que se investiga la contratación de una agencia de viajes sin certificación como operador aeronáutico, la cual habría estado a cargo de la logística de vuelos en la zona. Este aspecto hace parte de la revisión integral que adelantan las autoridades competentes.
Finalmente, Navia indicó que será necesario determinar si existió una falla sistemática en la aplicación de los protocolos previos al vuelo, incluyendo el control documental y la revisión técnica de la aeronave, responsabilidades que recaen en las autoridades y operadores encargados de garantizar la seguridad operacional del aeropuerto.




