En las montañas, caminos veredales y zonas de difícil acceso del departamento de Caldas, la seguridad y la protección del medio ambiente avanzan al ritmo del paso firme de los caballos. A través de la estrategia “Patrullaje Montado Veredal”, la Policía Nacional refuerza su presencia institucional en el campo, llevando tranquilidad, prevención del delito y defensa de los recursos naturales a las comunidades rurales.
La iniciativa, liderada por la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, se desarrolla de manera permanente en veredas, corregimientos y municipios del departamento, permitiendo a los uniformados llegar a sectores donde el acceso vehicular es limitado y donde la presencia del Estado resulta fundamental para la convivencia y la seguridad.
Más allá del componente operativo, el patrullaje montado cumple una función clave de prevención y disuasión, reduciendo la comisión de delitos rurales y fortaleciendo el control frente a prácticas que afectan el entorno natural, como la tala ilegal, la caza furtiva y la contaminación de fuentes hídricas.
Uno de los pilares de esta estrategia es el contacto directo con la comunidad campesina. El recorrido veredal facilita el diálogo cercano, la construcción de confianza y la atención oportuna de denuncias e inquietudes, consolidando una relación más humana y efectiva entre la Policía y los habitantes del campo.
Con el “Patrullaje Montado Veredal”, la Policía Nacional no solo protege el territorio, sino que acompaña a las comunidades rurales, reafirmando su compromiso con la seguridad integral, la convivencia ciudadana y la preservación ambiental.
La Seccional de Carabineros y Protección Ambiental continuará desplegando esta estrategia en todo el departamento de Caldas, ratificando que la seguridad y la protección del medio ambiente llegan a cada rincón, sin importar la geografía ni las distancias.





