El Centro Histórico de Cartagena vive una transformación silenciosa pero profunda. Lo que comenzó como una prueba de movilidad alternativa se ha convertido en una nueva forma de habitar y recorrer la ciudad patrimonial: 2.184 personas se sumaron el pasado fin de semana a la experiencia de los coches eléctricos, un modelo que fusiona cultura, sostenibilidad y bienestar animal.
Ante la masiva acogida de cartageneros y visitantes, la fase piloto se extenderá durante cinco meses, consolidando un cambio que no solo impacta el transporte turístico, sino también la manera en que se contempla y se siente la ciudad amurallada.
Los recorridos, que se realizan de jueves a domingo entre las 4:00 p.m. y las 8:00 p.m., parten desde la emblemática Plaza de los Coches y dibujan un circuito por calles cargadas de memoria. Esta vez, sin el sonido de los cascos sobre la piedra, el trayecto invita a una contemplación más tranquila del patrimonio.
Para responder a la creciente demanda, se dispondrá de un promedio cercano a 30 coches eléctricos por jornada, garantizando mayor acceso a esta experiencia que combina innovación tecnológica con sensibilidad cultural.
Desde la Secretaría de Turismo se adelanta un acompañamiento permanente al piloto, junto con procesos de capacitación para asegurar un servicio seguro, cálido y acorde con un destino de talla internacional. “Este piloto no solo transforma la movilidad en el Centro Histórico; también fortalece las capacidades de quienes prestan el servicio y nos permite construir, con escucha activa, un modelo turístico sostenible, humano y competitivo”, señaló la secretaria de Turismo, Teremar Londoño Zurek.
Más que un ajuste operativo, la iniciativa representa un hito en la evolución cultural de Cartagena: armonizar la protección del patrimonio con el respeto por la vida animal y el uso de energías limpias.
Para Liliana Rodríguez Hurtado, presidenta ejecutiva de Corpoturismo, la respuesta ciudadana evidencia un cambio de mentalidad: “Ver a más de dos mil personas en un solo fin de semana disfrutando de los coches eléctricos confirma que la ciudad está lista para evolucionar. Locales y visitantes celebran un servicio silencioso, moderno y respetuoso con el entorno”.
Familias y turistas han destacado la comodidad de los vehículos y la tranquilidad de recorrer el corazón histórico bajo un modelo que prioriza prácticas responsables.
El Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) acompaña la operación con equipos de educación vial que orientan a conductores y usuarios sobre el uso adecuado de los vehículos, promoviendo una movilidad responsable en medio de la transición energética.
Durante la fase piloto, el servicio continuará siendo completamente gratuito. Los interesados solo deben acercarse a la Plaza de los Coches y esperar su turno. Al finalizar cada recorrido, se aplican encuestas de satisfacción para medir la calidad del servicio y ajustar detalles operativos, una estrategia clave para definir el futuro de este sistema.
La ciudad avanza hacia un turismo donde la innovación tecnológica convive con la historia, permitiendo que las murallas, balcones y plazas se disfruten desde una perspectiva más consciente.
La irrupción de los coches eléctricos no solo cambia la movilidad: reconfigura la experiencia cultural de la ciudad, proyectándola como un destino que entiende que el patrimonio también se protege pensando en el mañana.




