Un contundente operativo de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional asestó un nuevo golpe a las finanzas del narcotráfico en el Pacífico colombiano. En zona rural del municipio de Roberto Payán, Nariño, fue ubicado y destruido un laboratorio de gran capacidad para el procesamiento de clorhidrato de cocaína que, según información de inteligencia, pertenecería al Grupo Armado Organizado Residual (GAOR) Bloque Occidental Alfonso Cano.
La operación fue desarrollada por la Armada de Colombia, en coordinación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, durante labores de registro y control en la vereda Yayaral, sector de la Laguna Pangal.
En el complejo clandestino las autoridades encontraron 567 kilogramos de clorhidrato de cocaína, además de 2.100 galones de base de cocaína en solución y 4.500 galones de clorhidrato de cocaína en solución, lo que evidencia la alta capacidad de producción de esta infraestructura ilegal.
Durante la intervención también fueron destruidos 6.280 galones de insumos líquidos y 540 kilogramos de insumos sólidos utilizados para el procesamiento del alcaloide, impidiendo que el laboratorio volviera a entrar en funcionamiento.
De acuerdo con las autoridades, este operativo evitó que aproximadamente 1,4 millones de dosis de cocaína fueran comercializadas en los mercados ilegales internacionales, afectando las finanzas de las organizaciones narcotraficantes en más de 5,9 millones de dólares.
El resultado representa un duro revés para las estructuras criminales que utilizan el narcotráfico como principal fuente de financiación para fortalecer su capacidad armada, expandir sus redes ilegales y mantener el control sobre corredores estratégicos del Pacífico colombiano.
Según información de inteligencia militar, el laboratorio pertenecería al GAOR Bloque Occidental Alfonso Cano, estructura armada que mantiene presencia en esta zona de Nariño y que es señalada de participar en actividades relacionadas con el narcotráfico, el control territorial y otras economías ilícitas.
Las autoridades indicaron que este golpe debilita significativamente la capacidad logística y financiera de esa organización, al tiempo que reduce el flujo de recursos destinados a sostener actividades criminales en la región.



