Un fuerte pronunciamiento público hizo el columnista e ingeniero Álvaro González al referirse al trabajo de la periodista Laura Ardila, reconocida por sus investigaciones sobre clanes políticos e irregularidades en la Costa Caribe.
Aunque González aseguró estar “de acuerdo en todo lo que dice Laura” respecto a sus denuncias en Barranquilla y otras zonas del Caribe, afirmó que existe un “elefante en la sala” en Cartagena, su ciudad natal, que —según él— no ha sido abordado con el mismo rigor periodístico.
El columnista, quien ha denunciado presuntas irregularidades en la administración del alcalde Dumek Turbay, puso el foco en el entorno cercano de la periodista.
Indicó que su padre, Carlos Ardila, es propietario del portal Revista Metro, medio que —según expone— mantiene afinidad con la actual Alcaldía de Cartagena. También recordó que dicho portal fue crítico de administraciones anteriores, pero —según su planteamiento— no mantiene la misma línea frente al gobierno actual.
- Vínculos familiares y contratación pública
González señaló que Juan Camilo Ardila Durante, hermano de la periodista y colaborador de Revista Metro, ha sido contratista de la Alcaldía de Cartagena y también de la Gobernación de Bolívar en distintas administraciones.
Agregó además que Melisa Ardila Arrieta, hermana de la periodista, abogada de profesión, ha sido igualmente contratista de la Alcaldía de Cartagena durante varios años.
Para el columnista, estos vínculos deberían formar parte del debate público sobre conflicto de interés, especialmente cuando se cuestionan estructuras políticas en otros territorios del Caribe.
El ingeniero también mencionó la ausencia —según su postura— de críticas sistemáticas hacia administraciones departamentales encabezadas por Vicente Blel Scaff y Yamil Arana. Sostiene que las prácticas políticas en Bolívar guardan similitudes con aquellas denunciadas en el Atlántico, lo que —a su juicio— abre interrogantes sobre coherencia, independencia y consistencia periodística.
El pronunciamiento no desconoce el impacto de las investigaciones de Laura Ardila en la región Caribe. Sin embargo, introduce una discusión sobre posibles conflictos de interés, estándares diferenciados en el ejercicio periodístico y el deber de informar a la audiencia sobre eventuales vínculos familiares con entidades públicas.
Según González, el “deber ser” frente a la audiencia implicaría revelar que el portal de su padre mantiene una relación cercana con la administración distrital actual y con la Gobernación de Bolívar, así como la condición de contratistas de sus hermanos en la Alcaldía. Hasta el momento, Laura Ardila no se ha referido públicamente a las declaraciones del columnista.
El debate se desarrolla en un contexto de alta sensibilidad política en la región Caribe, donde la independencia periodística, la transparencia informativa y la ética profesional continúan siendo temas centrales en la conversación pública.





