La Armada de Colombia marca un precedente en la historia militar con el primer ejercicio en terreno ejecutado únicamente por mujeres aspirantes, demostrando que la excelencia operativa no tiene género.
En un hecho sin precedentes que redefine el papel de la mujer en las Fuerzas Militares, la Armada de Colombia realizó el primer ejercicio de maniobras tácticas de alta complejidad en orden abierto, protagonizado en su totalidad por personal femenino en formación.
La operación fue liderada por la Compañía “QUEBEC”, integrada por 69 aspirantes a Infantes de Marina del Batallón de Instrucción de Infantería de Marina No. 3, consolidando un avance clave en la modernización e inclusión dentro de la institución. El ejercicio representa un paso decisivo en la evolución estratégica de la Armada, al fortalecer la participación de la mujer en escenarios operacionales de alta exigencia.
La jornada contó con la supervisión de la contralmirante Carolina Gómez del Castillo, Jefe de Desarrollo Humano, quien destacó que el fortalecimiento de capacidades femeninas en combate es una prioridad institucional. Asimismo, el brigadier general Nelson Ricardo Fernández Rojas, comandante de la Base de Entrenamiento de Infantería de Marina, acompañó el proceso, garantizando estándares tácticos de alto nivel.
Durante el ejercicio, las aspirantes demostraron dominio en: drilles de combate y reacción inmediata, técnicas avanzadas de patrullaje, maniobras de camuflaje y respuesta ante amenazas sorpresivas, capacidades fundamentales para el alistamiento operacional, permitiendo que las futuras Infantes de Marina estén preparadas para enfrentar los desafíos de seguridad nacional.
Este hito fortalece la política de inclusión dentro de la Armada de Colombia, posicionando a la mujer como un actor clave en la defensa del país. Más allá de la equidad, este avance representa una mejora tangible en la capacidad operativa, al integrar talento altamente disciplinado, resiliente y estratégico.
La culminación exitosa de este ejercicio consolida valores esenciales como el liderazgo, el trabajo en equipo y la abnegación, pilares de la nueva generación de Infantes de Marina. Con este tipo de iniciativas, la Armada reafirma su compromiso con la evolución institucional y la formación de una fuerza más versátil, capaz de responder a los retos actuales.
La participación femenina en roles de combate no solo marca un antes y un después en la historia militar colombiana, sino que también envía un mensaje claro: la defensa del país se construye con talento, disciplina y determinación, sin distinción de género.




