La Organización Mundial de la Salud declaró este domingo 18 de mayo que el brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo y Uganda constituye una “emergencia de salud pública de importancia internacional”, debido al alto riesgo de expansión hacia países vecinos y a la ausencia de vacunas o tratamientos específicos para la variante detectada.
El brote está siendo causado por la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante menos común y para la cual actualmente no existen medicamentos aprobados ni vacunas eficaces, situación que ha elevado la preocupación de las autoridades sanitarias internacionales.
Aunque la OMS aclaró que la situación aún no reúne los criterios para ser considerada una pandemia, sí advirtió que la propagación transfronteriza ya comenzó a registrarse y que existe una amenaza real para la estabilidad sanitaria regional.
Hasta el sábado, las autoridades sanitarias habían reportado al menos 80 muertes sospechosas, ocho casos confirmados por laboratorio y 246 casos sospechosos en la provincia de Ituri, ubicada en el este de la RDC. Los contagios se concentran principalmente en las zonas sanitarias de Bunia, Rwampara y Mongbwalu.
La OMS alertó que el número real de contagios podría ser considerablemente mayor, debido al alto índice de positividad en las muestras analizadas y al rápido incremento de casos sospechosos.
Casos ya llegaron a Uganda y Kinshasa
La expansión internacional del virus ya quedó documentada. En Kampala se confirmaron dos casos importados desde la RDC, uno de ellos mortal. Además, las autoridades sanitarias confirmaron un caso en Kinshasa correspondiente a una persona que regresó desde la provincia de Ituri.
Ante este escenario, la OMS pidió a los gobiernos activar de inmediato sus sistemas nacionales de emergencia, fortalecer los controles sanitarios fronterizos y aumentar la vigilancia epidemiológica en carreteras y puntos estratégicos de movilidad.
Asimismo, recomendó el aislamiento inmediato de casos positivos y el monitoreo estricto de contactos cercanos durante al menos 21 días, tiempo máximo estimado de incubación del virus.
La amenaza de una cepa sin tratamiento
El virus Bundibugyo representa un desafío sanitario particularmente delicado. A diferencia de la cepa Zaire —responsable de la mayoría de brotes históricos de ébola y para la cual sí existen vacunas— esta variante carece de herramientas médicas específicas aprobadas.
Los expertos temen que la limitada capacidad hospitalaria en algunas regiones de África central y oriental complique aún más la contención del brote.
El ébola es una enfermedad altamente letal que provoca fiebre intensa, vómitos, diarrea, hemorragias y fallas multisistémicas. El contagio ocurre por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, objetos contaminados o cadáveres de víctimas del virus.
- OMS pide no cerrar fronteras
Pese al creciente temor internacional, la OMS instó a los países a no cerrar fronteras ni suspender el comercio, argumentando que estas medidas podrían incentivar cruces ilegales sin vigilancia sanitaria y dificultar el control epidemiológico.
La organización insistió en que la prioridad debe centrarse en la detección temprana, el rastreo de contactos y la cooperación internacional para evitar que el brote se convierta en una crisis sanitaria de mayores dimensiones.



