• Tato Marenco revive la esencia de “Boquita Salá” en una producción que encuentra en la voz de Anita Vergara el vehículo perfecto para honrar la historia de amor, nostalgia y esperanza que inspiró al maestro Pacho Galán.
Barranquilla | Hay canciones que nacen para conquistar las listas de éxitos. Y hay otras que trascienden el tiempo porque fueron creadas desde lo más profundo del alma. “Boquita Salá” pertenece a esta última categoría: una obra que no solo se escucha, sino que se siente, capaz de despertar emociones que atraviesan generaciones.
Cinco décadas después de su histórica grabación junto a la legendaria Billo’s Caracas Boys, en 1975, esta emblemática composición del maestro Pacho Galán vuelve a cobrar vida en una nueva versión que honra su esencia original y proyecta su legado hacia las nuevas generaciones.
El pasado 28 de mayo, el icónico Hotel El Prado de Barranquilla fue el escenario de la premier exclusiva de esta renovada interpretación, una producción que une tradición, sensibilidad artística y visión contemporánea alrededor de la memoria de uno de los más grandes compositores de la música colombiana.
La presentación para invitados especiales y medios de comunicación fu encabezada por la cantante Anita Vergara y el reconocido productor, arreglista y multiinstrumentista Tato Marenco, quienes, junto al bajista y coordinador musical Hermys Jiménez y la Orquesta de Pacho Galán, rendieron un homenaje sonoro que conserva intacta el alma del clásico mientras la reviste de nuevos matices musicales.
Apasionado por el flamenco y sus profundas cargas emocionales, Tato Marenco encontró en este género el lenguaje perfecto para reinterpretar la historia de Carmen Gravinni, musa e inspiración de la obra original. Partiendo del porro compuesto por Pacho Galán, decidió alejarse de la versión más comercial popularizada por Billo’s Caracas Boys para construir una propuesta más íntima, elegante y contemporánea.
El resultado es una producción enriquecida con un sofisticado arreglo de big band, nuevas líneas líricas, una emotiva introducción de piano y una instrumentación que combina saxofones, trompetas, trombones y el característico clarinete de Marenco. La interpretación adquiere una dimensión especial gracias a la voz majestuosa de Anita Vergara, acompañada por coros y pregones que revitalizan la obra sin sacrificar la esencia que la convirtió en un clásico.
La unión artística entre Anita Vergara y Tato Marenco no es nueva. Ambos alcanzaron reconocimiento internacional tras obtener una nominación al Latin Grammy 2025 con la canción “Ella”, en la categoría Mejor Canción de Raíces. Ahora vuelven a encontrarse para asumir el desafío de revitalizar una de las joyas más preciadas del repertorio colombiano.
El proyecto cuenta además con el respaldo y la sensibilidad de Oveida Galán Ruge, heredera del legado de Pacho Galán, quien ha acompañado el proceso velando por la autenticidad artística y emocional de la obra. Su participación representa un puente entre la memoria familiar y el compromiso de preservar vivo el patrimonio musical construido por su abuelo.
Para la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO), el maestro Pacho Galán continúa siendo uno de los pilares fundamentales de la identidad musical colombiana. Reconocido como el “Rey del Merecumbé”, revolucionó la música tropical con la creación de ritmos que transformaron para siempre el sonido del Caribe y dejaron una huella imborrable en la cultura nacional.
Existen legados que no se heredan únicamente por la sangre, sino también por el respeto, la admiración y la sensibilidad artística. Pacho Galán dedicó su vida a construir una obra capaz de desafiar el paso del tiempo, y hoy encuentra en Anita Vergara y Tato Marenco dos intérpretes comprometidos con mantener viva esa herencia musical.
Más que una nueva versión, “Boquita Salá” representa el encuentro entre la tradición y el presente; el instante en que una historia vuelve a respirar, demostrando que las grandes canciones nunca mueren, simplemente encuentran nuevas voces para seguir emocionando al mundo.
La canción, junto a su videoclip oficial —filmado entre Soledad y Puerto Colombia, escenarios profundamente ligados a la historia de amor que dio origen a esta inolvidable composición—, ya está disponible en todas las plataformas digitales. Más que un lanzamiento musical, esta producción se convierte en un emotivo homenaje al legado artístico, cultural y sentimental del maestro Pacho Galán, una de las figuras más trascendentales de la música colombiana, cuya obra continúa inspirando y conmoviendo a nuevas generaciones.



