En una imponente ceremonia militar realizada en las instalaciones de la Décima Primera Brigada del Ejército Nacional, en la capital cordobesa, se realizó el ascenso al grado inmediatamente superior de un destacado grupo de oficiales de la institución. El acto castrense estuvo presidido por el comandante de esta unidad operativa menor, el Brigadier General Óscar del Cristo Díaz Montiel.
El evento, que trasciende el protocolo para transformarse en un reconocimiento al mérito, la disciplina acrisolada y la lealtad institucional, exaltó la trayectoria de los uniformados que han hecho del deber patria su proyecto de vida tras años de rigurosa preparación y doctrina militar.
Durante el acto institucional, recibieron sus nuevas insignias los siguientes oficiales:
- Teniente Coronel: Andrés Otálora López.
- Mayor: Diego Botello Becerra.
- Capitanes: Natalia Castillo Mariño, María Camila Martínez Peralta, Jasón Kevin Yandún Pascuaza y Jhulet Shirley Riscanevo Grisales.
Dentro de los movimientos estratégicos de la jornada, se destacó de manera especial el ascenso del Teniente Coronel Andrés Otálora López, quien asumirá formalmente el comando de la Zona de Reclutamiento N.° 11 de la Décima Primera Brigada en Montería. Esta designación ratifica su trayectoria jurídica y operativa, al tiempo que deposita en su liderazgo la responsabilidad de coordinar una misión clave para el futuro de la juventud y el desarrollo socioeconómico de la región.
- Compromiso estratégico y apoyo familiar
El mando institucional enfatizó que el otorgamiento de estos nuevos grados conlleva una mayor exigencia moral y estratégica, donde liderar con el ejemplo, mantener en alto la moral de las tropas y obrar con absoluta transparencia constituyen los pilares fundamentales para el ejercicio del nuevo mando.
Asimismo, durante la jornada se rindió un especial tributo a las familias de los oficiales (padres, cónyuges e hijos), quienes han sido el soporte fundamental en la carrera de las armas, asumiendo con abnegación los sacrificios propios de la vida militar, tales como los constantes traslados y las ausencias prolongadas en cumplimiento de la misión constitucional.
El Brigadier General Óscar del Cristo Díaz Montiel, comandante de la Décima Primera Brigada, extendió una efusiva felicitación a los ascendidos y a sus núcleos familiares, recordando que este logro es el fruto maduro de la disciplina y el sacrificio. En su intervención, el alto oficial instó a los promovidos a portar sus grados con humildad y alta responsabilidad. «Los grados se lucen sobre los hombros, pero el verdadero prestigio se defiende diariamente con el cumplimiento del deber», puntualizó.
Con estas promociones, la Décima Primera Brigada no solo robustece el proyecto de vida de su personal, sino que dinamiza su cadena de mando y su capacidad operativa, consolidándose como una unidad estratégica para la seguridad, el orden de operaciones y la tranquilidad territorial en el Caribe colombiano.





