La Albiceleste estuvo contra las cuerdas durante gran parte del partido, pero reaccionó con tres goles en los últimos 11 minutos para derrotar 3-2 a Egipto y sellar una clasificación épica a los cuartos de final de la Copa Mundial 2026. Lionel Messi pasó de fallar un penal a liderar una remontada que ya entra en la historia del torneo.
Cuando parecía que el campeón del mundo estaba al borde de una eliminación inesperada, apareció el ADN competitivo de Argentina. El equipo dirigido por Lionel Scaloni escribió una de las páginas más emocionantes del Mundial 2026 al remontar un 0-2 frente a una combativa Egipto y avanzar a los cuartos de final con una victoria agónica por 3-2 en el Estadio de Atlanta.
La selección sudamericana sufrió, falló un penal, estuvo dos goles abajo y rozó el abismo. Sin embargo, encontró en los minutos finales el carácter que distingue a los grandes equipos para mantener vivo el sueño de conquistar un nuevo título mundial.
- Egipto acarició la mayor sorpresa del campeonato
El conjunto africano sorprendió desde el inicio con una propuesta inteligente y efectiva. Yasser Ibrahim abrió el marcador de cabeza al minuto 15 tras una precisa jugada colectiva, silenciando a la afición argentina.
La presión aumentó cuando Lionel Messi desperdició un penal apenas seis minutos después. El arquero Mohamed Shober adivinó la dirección del disparo y sostuvo la ventaja egipcia, mientras la incertidumbre comenzaba a apoderarse de la Albiceleste. Aunque Argentina monopolizó la posesión del balón y generó varias oportunidades, la defensa egipcia resistió durante buena parte del encuentro.
El golpe más duro llegó al minuto 67, cuando Mostafa Zico culminó un rápido contragolpe para establecer el 2-0, un resultado que parecía sentenciar el destino del vigente campeón.
- Messi lideró una remontada para la historia
Con el reloj jugando en contra, Argentina sacó a relucir su jerarquía. Cristian «Cuti» Romero descontó al minuto 79 tras conectar de cabeza un centro de Messi, devolviendo la esperanza a los sudamericanos. Solo cuatro minutos más tarde apareció el capitán argentino. Messi recibió dentro del área y sacó un potente remate de zurda imposible para Shober, firmando el empate y desatando la locura en Atlanta.
Cuando todo apuntaba al tiempo suplementario, llegó el golpe definitivo. En el minuto 90+2, Enzo Fernández apareció nuevamente en el área para conectar un cabezazo decisivo que selló el 3-2 definitivo y completó una remontada inolvidable.
Con este triunfo, la Albiceleste aseguró su presencia entre las ocho mejores selecciones del planeta y ahora espera al ganador del duelo entre Colombia y Suiza para disputar los cuartos de final. El conjunto de Scaloni sigue avanzando, aunque dejando algunas dudas defensivas que podrían convertirse en un problema frente a rivales de mayor exigencia.
Sin embargo, también confirmó que cuenta con un recurso invaluable en los torneos cortos: la capacidad de sobrevivir cuando todo parece perdido. El partido dejó una imagen que resume la grandeza del capitán argentino. Tras fallar un penal que pudo cambiar el rumbo del encuentro, lejos de desaparecer asumió la responsabilidad, asistió en el primer gol y marcó el tanto del empate que impulsó la reacción definitiva.
En los Mundiales, las figuras se miden en los momentos de máxima presión. Y una vez más, Lionel Messi respondió cuando Argentina más lo necesitaba.

