El fuerte terremoto registrado el viernes 9 de octubre en Panamá generó preocupación en varios países de Centroamérica y Suramérica, luego de que el movimiento telúrico se sintiera en distintas regiones de Panamá, Costa Rica y Colombia.
Tras conocerse el fenómeno, el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, expresó su solidaridad con el pueblo panameño y manifestó la disposición del Gobierno colombiano para brindar apoyo ante cualquier necesidad derivada de la emergencia. “Colombia acompaña a la nación panameña en esta adversidad. Nos unen la historia, la hermandad y unos lazos de amistad que se fortalecen especialmente en los momentos difíciles”, afirmó el mandatario.
El sismo se habría originado en inmediaciones de La Pitaloza, en la península de Azuero, y su magnitud fue estimada en los reportes iniciales entre 7,6 y 7,7. La cifra y los detalles sobre sus efectos deben contrastarse con los informes oficiales de las autoridades sismológicas y de gestión del riesgo.
En un mensaje dirigido a su homólogo panameño, José Raúl Mulino, De La Espriella reiteró el compromiso de Colombia de acompañar al país vecino en medio de la situación. “¡Panamá no está sola! Cuenten con el respaldo de Colombia y con toda nuestra disposición para brindar la asistencia que sea necesaria. Un abrazo fraterno a todo el pueblo panameño”, expresó.
La reacción del Gobierno colombiano pone de relieve los históricos vínculos entre ambas naciones y la importancia de la cooperación regional ante fenómenos naturales de gran magnitud. Mientras las autoridades evalúan las consecuencias del movimiento telúrico, la atención se concentra en la seguridad de la población y en la información oficial sobre posibles daños y necesidades de asistencia.

