Un trágico balance de dos personas muertas y una más herida dejaron tres hechos de sangre registrados de manera casi simultánea durante la noche del martes 18 de agosto en diversos sectores de Cartagena de Indias. Los episodios de violencia armada, que incluyeron un procedimiento policial con un presunto delincuente abatido y ataques sicariales directos, encendieron las alarmas sobre la situación de seguridad en la capital bolivarense.
El primer suceso tuvo lugar en el barrio Huellas de Alberto Uribe, donde una persecución por varias calles culminó en un intercambio de disparos entre uniformados de la Policía Nacional y dos hombres a bordo de una motocicleta. En medio del operativo, las autoridades abatieron a uno de ellos en plena vía pública, mientras que su acompañante resultó herido. Este último fue trasladado bajo custodia policial a un centro asistencial. Según versiones preliminares, estarían vinculados a una acción delictiva previa que es materia de verificación oficial.
De forma paralela, en el límite entre los barrios Los Alpes y 13 de Junio, un hombre fue interceptado por sujetos armados en el momento en que pretendía abordar y encender su vehículo. La víctima recibió múltiples impactos de bala y fue auxiliada por miembros de la comunidad, quienes la trasladaron a un centro médico donde permanece bajo pronóstico reservado. La rápida reacción del cuadrante derivó en un desplegado de búsqueda que dejó como resultado la detención y captura de uno de los presuntos agresores, quien también presentó heridas de proyectil.
Finalmente, la racha sicarial cobró una segunda vida en el sector conocido como la calle El Jhonky, en inmediaciones del barrio La Candelaria. Un ciudadano que se desplazaba en motocicleta fue abordado por la espalda por dos hombres armados; el parrillero le disparó a quemarropa sin mediar palabra. A pesar del intento de familiares y allegados por llevarlo a un centro hospitalario, la gravedad de las lesiones le ocasionó la muerte en el trayecto.
Las autoridades judiciales y unidades de criminalística de la Policía Metropolitana de Cartagena adelantaron la inspección de los lugares de los hechos y la recolección de material probatorio para esclarecer los móviles detrás de esta jornada violenta y establecer la identidad oficial de las víctimas y detenidos.