Los organismos de socorro localizaron a la última víctima mortal que permanecía bajo los escombros tras el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto, un hallazgo que marca el cierre de la fase de búsqueda, rescate y recuperación de víctimas en la ciudad.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, confirmó la ubicación del cuerpo y destacó el trabajo desplegado durante los últimos días por los organismos de socorro, voluntarios y demás equipos que participaron en la atención de la emergencia.
Los rescatistas avanzan ahora en la recuperación del cuerpo. Una vez concluya esta operación, se dará por terminada oficialmente la fase de búsqueda de víctimas.
- 150 personas fallecidas y 88 rescatadas con vida
De acuerdo con el balance oficial, elaborado con cifras certificadas por el CTI, el terremoto deja 150 personas fallecidas, de las cuales 140 cuerpos ya fueron entregados a sus familias. La emergencia también dejó 88 personas rescatadas con vida y más de 1.500 heridos.
Actualmente, 50 personas permanecen hospitalizadas en Cali, algunas de ellas en condición grave. Según el alcalde Eder, al menos cuatro personas tuvieron que ser sometidas a amputaciones como consecuencia de las lesiones sufridas durante la tragedia.
El impacto de la emergencia también se refleja en miles de familias que perdieron sus viviendas o registraron daños estructurales y que ahora esperan las ayudas anunciadas por el Gobierno Nacional.
- Termina la búsqueda, comienza la reconstrucción
El hallazgo de la última víctima no significa el fin de la emergencia. Para las autoridades, comienza ahora una nueva etapa centrada en la atención de los damnificados, la recuperación de las zonas afectadas y la reconstrucción de la ciudad.
“Si bien esto es difícil, si bien esto apenas comienza, los caleños nos vamos a volver a levantar y lo haremos con una ciudad reconstruida, resiliente, incluyente, más fuerte para nuestros jóvenes y para nuestro futuro”, afirmó el alcalde Alejandro Eder.
Con la recuperación de esta última víctima, Cali cierra una de las etapas más dolorosas de la emergencia provocada por el terremoto y concentra ahora sus esfuerzos en atender a las familias afectadas, recuperar la infraestructura y avanzar hacia la reconstrucción de las zonas devastadas.
El desafío que queda por delante es enorme: transformar la tragedia en un proceso de recuperación que permita a miles de damnificados recuperar sus hogares y reconstruir sus proyectos de vida.



