Un mes después de que un ataque con drones golpeara a uniformados de la Policía Nacional en Norosí, el mensaje desde la institución fue contundente: la Policía no se va y la comunidad no está sola. Hasta esa zona del país llegó el Director General de la Policía Nacional Jesús Alejandro Barrera Peña para acompañar personalmente a los habitantes y a los uniformados que continúan cumpliendo su misión en una zona que enfrenta importantes desafíos de seguridad.
La visita tuvo un doble propósito: escuchar a la comunidad y fortalecer el bienestar de los policías que permanecen desplegados en el territorio. Durante la jornada, el alto oficial conoció de primera mano las necesidades de los habitantes, escuchó las inquietudes del personal uniformado y revisó las condiciones de seguridad que enfrenta la institución después del ataque ocurrido hace aproximadamente un mes.
El mensaje institucional fue claro: la violencia no puede convertirse en una razón para abandonar a las comunidades ni para dejar solos a quienes tienen la responsabilidad de protegerlas. “Norosí no está solo. Estamos aquí para acompañar a nuestra comunidad y respaldar a nuestros policías, que con valentía y compromiso siguen cumpliendo su deber”, señaló el Director General Barrera Peña.
Más allá del recorrido institucional, la presencia del máximo jefe de la Policía Nacional representa un mensaje de respaldo para los hombres y mujeres que prestan servicio en esta región del departamento de Bolívar. La institución aseguró que continuará fortaleciendo las medidas de acompañamiento, seguridad y bienestar de los uniformados, con el propósito de brindarles mejores condiciones para desarrollar su labor y, simultáneamente, generar mayor tranquilidad entre los habitantes.

La Policía Nacional reiteró su determinación de permanecer en el territorio y continuar desarrollando acciones de prevención, seguridad y acercamiento comunitario, en coordinación con las autoridades locales y la ciudadanía.
En un territorio donde la comunidad ha tenido que convivir con hechos que ponen a prueba la seguridad y la tranquilidad, la visita del Director General busca enviar una señal inequívoca: Norosí no será dejado a su suerte. El reto ahora es convertir ese respaldo institucional en resultados concretos: mayor seguridad para la comunidad, mejores condiciones para los policías y una presencia estatal capaz de responder ante quienes intenten sembrar miedo.
Porque frente a la intimidación, la respuesta no puede ser el abandono. Norosí pide seguridad. Sus policías piden respaldo. Y la respuesta institucional, esta vez, llegó hasta el territorio.

