Una operación de la Armada de Colombia contra el narcotráfico en el mar Caribe permitió la incautación de más de 3,5 toneladas de clorhidrato de cocaína y la captura de cinco ciudadanos colombianos que se movilizaban en una embarcación tipo Go Fast, equipada con cuatro motores fuera de borda.
El procedimiento se desarrolló en medio de labores de control y seguridad marítima, luego de que las autoridades detectaran una motonave sospechosa que habría zarpado del área general del golfo de Urabá. Tras identificarla, unidades de la Estación de Guardacostas de Cartagena, con información de inteligencia naval y apoyo aéreo de la Fuerza Aérea Colombiana, iniciaron el seguimiento para interceptarla.
La embarcación habría intentado evadir los controles, lo que desencadenó una persecución en aguas del Caribe que terminó con la interdicción de la motonave y la captura de sus cinco tripulantes.
Durante la inspección de la lancha, los uniformados encontraron 140 bultos que contenían una sustancia ilícita. La embarcación, el cargamento y los cinco ocupantes fueron trasladados a Cartagena, donde se realizaron las Pruebas de Identificación Preliminar Homologada (PIPH).
Los análisis permitieron establecer que la sustancia incautada correspondía a clorhidrato de cocaína, con un peso superior a las 3,5 toneladas.
Los cinco capturados, todos de nacionalidad colombiana, quedaron a disposición de las autoridades competentes, junto con la droga y la motonave, para el desarrollo de los procedimientos judiciales correspondientes.

Según las estimaciones de las autoridades, el cargamento representa una afectación económica superior a los 170 millones de dólares para las estructuras dedicadas al narcotráfico.
La operación también habría evitado la distribución de aproximadamente 9,2 millones de dosis de estupefacientes en los mercados ilegales, de acuerdo con las cifras oficiales suministradas.


