Cuando nuestros pura sangres descendientes de amerindios precolombinos inventaron, con idioma muisca, el cuento de los jefes turmequé encarnados en los Chibchas, no se imaginaron que los caciques de las tallas del “Zipa” y el “Zaque”, se convirtieran en Homo sapiens poderosos y omnipotentes con el título de “jefes vigorosos”, donde inclusive para hablarles ningún sobachaqueta de la época podían mirarlos a los ojos y cuando lanzaba un “escupitajo”, sus súbditos corrían con un fino tejido para que la saliva no llegase al suelo, por ser un sacrilegio que ése fluido maloliente llegase al sucio suelo de la época.
Cuando los noticieros nacionales de radio y televisión, anunciaron oficialmente que el 7 de Agosto del 2022 el presidente de los colombianos era el costeño Gustavo Petro Urrego, miembro de la izquierda y del Pacto Histórico, lanzaron globos y guirnaldas, otros al estilo Irlandés, se dieron golpes en la cabeza por cada año de gobierno de la derecha, pero los más izquierdosos lo hicieron a la ultranza china, mucha comida y “perro con perro” y como el folklor nuestro da para todo, los “jefes vigorosos” colocaron una piñata y allí incluyeron a los pura sangre que suponían irían a ostentar el poder y disfrutar de las mieles del histórico triunfo de los mamertos de izquierda. (…para no estigmatizar, también hay mamertos de derecha…)
Cuando rompieron la piñata, inició el famoso dicho de “chiflando iguana” ya que los nombres de los que se creían “jefes vigorosos”, no aparecieron sobremanera los de provincia, y todo inicia en el empalme cuando observaron que allí no había ningún cacique, sólo figuraba Antonio Navarro Wolf, los otros, ex ministros y exfuncionarios liberales, conservadores, independientes y uno que otro de la linea progresista, enviando con ello un mensaje a nuestro pueblo. No soy el presidente del Pacto Histórico, soy el presidente de los colombianos.
Ningún gobierno, llámese de izquierda, centro o derecha puede gobernar con su rebaño, y eso lo ha proclamado Petro reiteradamente pidiendo un “gran acuerdo nacional” y si miramos su gabinete ministerial muy pocos caciques chibchas están disfrutando las mieles del poder y en sus escafandras deben estar “muertos de la ira” especialmente cuando el poder es para servir y no para el disfrute de mieles sin rencores ni agresividad a lo pasado.
Veamos la otra piñata. Su mano derecha, Alfonso Prada en el ministro del Interior, ha sido miembro del Nuevo Liberalismo, el Partido Liberal y el Partido Verde, el Conservador línea Belisario Betancur, Álvaro Leyva, es el canciller, el exmagistrado independiente Iván Velásquez, ministro de Defensa, la liberal Samperista Cecilia López en agricultura, el otro Liberal pero Gavirista Alejandro Gaviria en educación, el Conservador Guillermo Reyes, en la cartera de Transporte, la abogada Sandra Milena Urrutia Pérez en el Ministerio de las TIC, es una militante del Partido de la U y el nuevo director nacional del SENA abogado, Jorge Eduardo Londoño Ulloa, militante del Partido Alianza Verde y de la cuerda del expresidente Juan Manuel Santos.
El gabinete también lo integran académicos que no estaban en la piñata de los “jefes vigorosos”, más bien son del resorte del presidente Petro, son ellos de altas calidades profesionales, el ministro de Justicia, Néstor Osuna, Irene Vélez de Minas y Energía, Germán Umaña Mendoza en el Ministro de Comercio e Industria, el filósofo Jorge Iván González en el Departamento Nacional de Planeación Nacional y otros más del resorte de primera dama la sincelejana Verónica Alcocer, como los sucreños Arturo Luna a cargo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, para la embajada en Italia, la abogada sincelejana Ligia Margarita Quessep Bitar, quien reside en Verona y para FINDETER, el profesional de las finanzas y el comercio Hernando Chica Zuccardi, siendo éstos dos últimos excelentes profesionales miembros de familias de políticos sucreños que no pertenecen al Pacto Histórico.
Pero no podían faltar los de la izquierda radical o de la banda dura como Gloria Inés Ramírez, miembro del Partido Comunista en el ministerio del Trabajo, Susana Muhamad, ministra de Ambiente, para el de Vivienda Catalina Velasco Campuzano, así como la psiquiatra Carolina Corcho en el Ministerio de Salud, conjuntamente con la medallista olímpica María Isabel Urrutia en el Ministerio del Deporte y como postre de la izquierda, en Cultura, la artista, Patricia Ariza, sobreviviente del genocidio de la Unión Patriótica, todos “jefes vigorosos” de las entrañas del petrismo.
La tanda burocrática apenas inicia, ya está en su poltrona el excandidato a la vicepresidencia de Sergio Fajardo, Luis Gilberto Murillo, embajador ante los EE. UU., y de forma casi ipso facto destituyó a su inquisidor, el ex procurador Alejandro Ordoñez y llevó a la OEA al ex presidente de la Corte Constitucional y ex magistrado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Luis Ernesto Vargas y para la embajada en Venezuela, Gustavo Petro, nombró a su nuevo mejor amigo y recién bautizado con Petrista al exsenador Armando Benedetti.
Es posible que muchos activistas que nacieron y hacen parte de la historia política de Gustavo Petro, estén emberracados por no haber sido tenidos en cuenta, y le toque enviar sus hojas de vida con todos los soportes a la Secretaría General de Palacio, “Aporta con tu experiencia” es el mensaje del presidente para seleccionar a las personas que desean acceder a ocupar cargos en su administración.
Por todo lo anterior, a los “jefes vigorosos” que no están ni estarán en la nómina, que se atemperen, que en política uno más uno no son dos puede ser cuatro o veinte, y no siempre el torero anda con su cuadrilla, muchas veces les toca gobernar con el enemigo…entre más cerca de ellos mejor…

