En medio de la emergencia que golpea a varias comunidades del departamento de Córdoba, Manizales, Caldas vuelve a dar ejemplo de empatía y acción concreta. La capital caldense ha respondido con una creciente ola de solidaridad al llamado liderado por la médica Ibet Rocío Londoño, quien decidió transformar la preocupación en ayuda real y organizada. Sin embargo, la necesidad continúa y el mensaje hoy es más contundente: «no basta con sentir lástima, es momento de actuar».
La doctora Londoño ha habilitado su propia casa como centro de acopio para canalizar las ayudas que serán enviadas esta misma semana a las zonas afectadas. | Dirección: Carrera 9B #57C 1-10, barrio Mirador de La Carola, Manizales | Contacto: 300 645 8486.
Desde allí se están recibiendo donaciones en especie como:
- Alimentos no perecederos
- Ropa en buen estado
- Kits de aseo
- Medicamentos
- Agua potable
- Elementos de primera necesidad
Cada aporte suma y representa alivio para familias que enfrentan pérdidas materiales y profundas dificultades sociales. También se requieren aportes económicos Para cubrir costos logísticos, transporte y adquisición de insumos prioritarios, también se están recibiendo aportes en dinero. Quienes deseen apoyar económicamente pueden hacerlo a través de Nequi: 300 645 8486. Los recursos serán destinados exclusivamente a fortalecer la ayuda humanitaria que será enviada en los próximos días.

La campaña ha logrado movilizar a ciudadanos, empresarios y organizaciones sociales que entienden que la solidaridad no reconoce fronteras departamentales. Cuando una región sufre, otra puede levantarse para sostenerla. “Más que donaciones, estamos enviando un mensaje de acompañamiento y dignidad”, ha reiterado la médica Ibet Rocío Londoño, agradeciendo el respaldo recibido e invitando a que más personas se sumen. Hoy Córdoba necesita apoyo urgente. Mañana podría ser cualquier otra región.
Manizales ya demostró que tiene corazón. Ahora el llamado es a multiplicar ese gesto: con alimentos, con insumos, con recursos económicos o simplemente compartiendo la información porque en momentos críticos, la solidaridad no puede quedarse en palabras.





