La crisis por el suministro de agua en Cartagena de Indias podría extenderse durante varios meses. La empresa Aguas de Cartagena confirmó que no existe una fecha definida para levantar el racionamiento que comenzó a implementarse desde el pasado 11 de mayo y advirtió que las difíciles condiciones climáticas y la proliferación de microalgas siguen afectando gravemente la capacidad de producción de la Planta de Tratamiento El Bosque.
El gerente de la compañía, John Montoya Cañas, aseguró que la situación depende completamente de factores ambientales que aún no muestran mejoría. “La fecha no la tenemos. Todo dependerá de las condiciones climáticas. En la medida en que haya sol intenso y temperaturas altas, las algas tendrán vida y eso disminuye la posibilidad de producir en la Planta de Tratamiento El Bosque la producción que teníamos antes de este evento”.
Desde el pasado 11 de mayo, Acuacar aplica ajustes temporales en la distribución del servicio en distintos sectores de la ciudad, con el objetivo de mantener un abastecimiento equilibrado mientras persisten los problemas operativos derivados de cambios inesperados en la calidad del agua cruda captada para el sistema.
Según explicó la empresa, la presencia masiva de algas en las fuentes hídricas está obligando a realizar lavados más frecuentes y prolongados de filtros y sedimentadores, reduciendo significativamente la cantidad de agua potable que puede producirse diariamente.
Montoya señaló que este tipo de fenómenos son estacionales y podrían extenderse entre dos y tres meses, dependiendo de la intensidad del verano y de la evolución de las condiciones ambientales.
La emergencia también dejó al descubierto otro grave problema que golpea el sistema de acueducto: las conexiones ilegales y el robo de agua. El gerente reveló que actualmente las pérdidas del sistema alcanzan cerca del 43%, y que más de la mitad corresponde a fraudes, manipulación de medidores, dobles acometidas y conexiones clandestinas.
“Las actuaciones fraudulentas se presentan en todos los estratos de la ciudad, desde el 1 hasta el 6. Muchas personas acceden ilegalmente al servicio mediante ofertas de inescrupulosos que manipulan medidores o realizan conexiones irregulares”, explicó.
De acuerdo con la empresa, si esas pérdidas fueran controladas, Cartagena podría ampliar significativamente la cobertura del servicio y atender hasta un 20 % adicional de la población.
La situación mantiene creciente preocupación entre comerciantes, residentes y sectores turísticos de la ciudad, mientras miles de familias continúan enfrentando bajas presiones, intermitencias y cortes programados del servicio.
Además, Acuacar confirmó que podría ser necesaria una nueva parada técnica en el sistema, aunque aún no existe una fecha definida para su ejecución. La incertidumbre sobre el fin del racionamiento y el impacto del fenómeno climático mantienen en alerta a Cartagena, una ciudad que enfrenta una de las mayores crisis recientes en su sistema de abastecimiento de agua potable.



