El gobierno de Venezuela confirmó este sábado la deportación del empresario colombo-venezolano Alex Saab hacia Estados Unidos, en un movimiento que sacude el escenario político internacional y reabre uno de los expedientes judiciales más polémicos vinculados al entorno del presidente Nicolás Maduro.
La confirmación se conoció mediante un comunicado atribuido al Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), en el que las autoridades venezolanas señalaron que Saab fue “deportado” el 16 de mayo de 2026 por estar presuntamente involucrado en diversos delitos investigados por la justicia estadounidense.
Sin embargo, el procedimiento ha generado una intensa controversia jurídica debido a que el gobierno venezolano evitó utilizar el término “extradición”, lo que para expertos podría significar que no existió un proceso judicial formal autorizado por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano.
Según versiones difundidas por medios internacionales, Saab habría sido trasladado días antes al complejo militar de Fuerte Tiuna, en Caracas, desde donde posteriormente salió en un jet Gulfstream de matrícula estadounidense N550GA con destino al sur de Florida.
El abogado y exfiscal venezolano Zair Mundaray cuestionó públicamente el procedimiento y aseguró que técnicamente no puede considerarse una extradición formal.
“Una extradición requiere tratados internacionales, control judicial y una sentencia autorizada por el Tribunal Supremo. Si eso no ocurrió, estaríamos frente a una entrega directa entre gobiernos”, afirmó el jurista.
La llegada de Saab a territorio estadounidense reabre un caso que desde hace años involucra acusaciones de lavado de activos, corrupción y operaciones financieras irregulares relacionadas con el gobierno venezolano.
La justicia federal de Estados Unidos sostiene que Saab habría participado en una compleja red de lavado de dinero mediante la transferencia de cerca de 350 millones de dólares desde Venezuela hacia cuentas internacionales, incluidas algunas ubicadas en territorio estadounidense. Además, las autoridades norteamericanas lo señalan de utilizar el sistema cambiario venezolano para acceder a dólares preferenciales y pagar sobornos con el fin de obtener contratos de vivienda social entre 2011 y 2015.
El caso de Alex Saab se convirtió en un símbolo de tensión diplomática entre Caracas y Washington desde junio de 2020, cuando fue detenido en Cabo Verde durante una escala técnica mientras viajaba hacia Irán. Aunque su defensa argumentó inmunidad diplomática, finalmente fue enviado a Estados Unidos en 2021.
Posteriormente, en 2023, el entonces presidente Joe Biden le concedió un indulto presidencial dentro de un acuerdo bilateral para lograr la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
Tras regresar a Caracas, Saab fue nombrado ministro de Industrias por el gobierno de Maduro, pero su situación volvió a cambiar radicalmente en enero de 2026, cuando fue retirado del cargo por Delcy Rodríguez y posteriormente detenido por el Sebin junto al empresario de medios Raúl Gorrín.
El empresario permaneció recluido en El Helicoide hasta su reciente traslado a Fuerte Tiuna y posterior envío a Estados Unidos, donde comparecería nuevamente ante una Corte Federal del Distrito Sur de Florida.
Mientras tanto, en Colombia, Saab había sido absuelto en 2024 por un juzgado especializado de Barranquilla en un proceso por lavado de activos relacionado con operaciones de la empresa Shatex S.A., decisión que debilitó las acusaciones de la Fiscalía colombiana en su contra.
La nueva entrega de Saab a Estados Unidos amenaza con provocar nuevas tensiones diplomáticas en la región y podría destapar información sensible sobre las finanzas y operaciones internacionales del círculo más cercano al gobierno venezolano.
