La Canarinha sufrió ante un Marruecos intenso y bien organizado, pero una genialidad de Vinícius Júnior evitó la derrota en el estreno de ambas selecciones en el Mundial 2026.
Brasil inició su camino en la Copa Mundial de la FIFA 2026 con más dudas que certezas. La selección dirigida por Carlo Ancelotti tuvo que remar contra la corriente para rescatar un empate 1-1 frente a una ambiciosa Marruecos que volvió a demostrar por qué es considerada una de las selecciones más competitivas del planeta.
Ante más de 80.000 espectadores en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey, los africanos fueron protagonistas durante gran parte del encuentro, dominando la posesión, imponiendo intensidad en cada duelo y exponiendo las dificultades defensivas de una Brasil que tardó demasiado en encontrar respuestas.
El conjunto marroquí, semifinalista histórico en Catar 2022, salió decidido a golpear primero y lo consiguió en el minuto 21 gracias a una acción brillante. Desde su propio campo, Brahim Díaz filtró un pase magistral que encontró la carrera de Ismail Saibari. El mediocampista controló con serenidad y definió con una elegante vaselina sobre Alisson Becker para firmar uno de los goles más bellos de la jornada mundialista.
La ventaja reflejaba lo que ocurría sobre el césped. Marruecos controlaba los espacios, recuperaba rápido el balón y encontraba constantemente profundidad por las bandas, especialmente a través de Achraf Hakimi, una pesadilla para la defensa brasileña.
Sin embargo, cuando más incómodo parecía Brasil, apareció su gran figura. Vinícius Júnior asumió la responsabilidad y cambió el rumbo del partido con una jugada individual extraordinaria. A los 32 minutos dejó atrás a varios rivales y sacó un potente remate cruzado que superó a Yassine Bounou para establecer el 1-1 y devolverle el alma a la Verdeamarela.
El gol transformó el encuentro. Brasil ganó confianza y comenzó a competir de igual a igual. Antes del descanso estuvo cerca de completar la remontada, pero Bono protagonizó una espectacular atajada para evitar un remate de tijera de Lucas Paquetá.
La segunda mitad mostró una versión más sólida del equipo de Ancelotti. Con mayor control de balón y mejor posicionamiento, Brasil empujó a Marruecos hacia su propio campo, aunque sin lograr quebrar la resistencia defensiva africana.
La ocasión más clara llegó a doce minutos del final. Vinícius volvió a desequilibrar y habilitó a Raphinha dentro del área, pero el atacante definió sin la precisión necesaria y Bono terminó quedándose con el balón.
Marruecos tampoco renunció al ataque. Con transiciones rápidas y gran despliegue físico, mantuvo la amenaza constante sobre la portería brasileña, confirmando que su histórica actuación en Catar no fue una casualidad sino la consolidación de un proyecto deportivo de primer nivel.
El empate dejó sensaciones encontradas. Para Brasil, el resultado representa una advertencia temprana en un grupo que exigirá máxima concentración. Para Marruecos, en cambio, supone una nueva demostración de que está preparado para competir frente a cualquier potencia mundial.
- Vinícius, el hombre decisivo
El extremo del Real Madrid fue elegido Jugador del Partido tras marcar el gol brasileño y convertirse en el principal argumento ofensivo de la Canarinha. Curiosamente, esta fue la primera vez que Vinícius anotó con Brasil en un partido que no terminó en victoria, rompiendo una estadística perfecta de ocho triunfos consecutivos cuando veía portería.
Carlo Ancelotti, seleccionador de Brasil, reconoció las dificultades de su equipo: «Estoy preocupado porque no empezamos bien. Perdimos muchos duelos y la posesión. Marruecos es un gran equipo y nos complicó mucho. Esperaba un mejor inicio, pero ahora debemos pensar en el siguiente partido».
Así quedó el Grupo C
- Escocia – 3 puntos
- Marruecos – 1 punto
- Brasil – 1 punto
- Haití – 0 puntos
Con el grupo completamente abierto, la lucha por los boletos a los octavos de final promete convertirse en una de las más emocionantes de la fase inicial del Mundial 2026.




