La inteligencia artificial, una tecnología creada para facilitar múltiples actividades, también está siendo utilizada por organizaciones criminales para perfeccionar sus métodos de intimidación. Así quedó evidenciado tras la desarticulación del Grupo Delincuencial «NÉMESIS-R», una red dedicada a la extorsión digital que empleaba herramientas de IA para simular la presencia de integrantes del Clan del Golfo y sembrar terror entre sus víctimas.
La Policía Nacional, a través del GAULA Caldas, en coordinación con la Fiscalía Tercera Especializada de Manizales y el GAULA Militar Eje Cafetero, capturó a seis presuntos integrantes de esta estructura criminal, señalada de obtener cerca de 320 millones de pesos mediante extorsiones dirigidas a comerciantes, líderes comunitarios, autoridades indígenas, docentes, transportadores y ciudadanos de Caldas y Risaralda.
Lo que más preocupa a las autoridades es la sofisticación del método utilizado por la organización. De acuerdo con la investigación, los delincuentes realizaban llamadas y videollamadas a través de aplicaciones de mensajería en las que utilizaban inteligencia artificial para manipular imágenes y crear escenas falsas, haciendo creer a las víctimas que estaban frente a miembros armados del Clan del Golfo.
Uno de los casos más relevantes ocurrió el 17 de marzo de 2026, cuando varias personas recibieron videollamadas en las que aparecían tres supuestos hombres armados, vestidos con prendas similares a las de uso privativo de las Fuerzas Militares. Según las autoridades, estas imágenes habían sido alteradas mediante herramientas de inteligencia artificial con el propósito de aumentar la credibilidad de las amenazas y ejercer una mayor presión psicológica sobre las víctimas.
Durante las comunicaciones, los delincuentes exigían pagos superiores a 30 millones de pesos, advirtiendo que quienes se negaran serían declarados «objetivo militar» y obligados a abandonar la región.
Las investigaciones también establecieron que la organización aprovechaba hechos violentos ocurridos en el noroccidente de Caldas para reforzar sus engaños. Después de conocerse noticias sobre acciones atribuidas a grupos armados ilegales, incrementaban las llamadas extorsivas para hacer creer que realmente pertenecían a dichas estructuras criminales.
Las autoridades identificaron además que parte de las intimidaciones eran coordinadas por personas privadas de la libertad desde la cárcel de Cómbita (Boyacá), quienes articulaban las exigencias económicas con los integrantes que operaban desde el exterior.
La operación, desarrollada en el marco del Plan Cazador «Diamante», permitió hacer efectivas seis órdenes de captura en los municipios de Florencia y Belén de los Andaquíes (Caquetá), así como Garzón y Campoalegre (Huila).
Entre los capturados se encuentra alias «Nidia», señalada como la coordinadora de las extorsiones. También fueron detenidos alias «Leo», «La India», «Yuli», «Barón» y «Diana», quienes, según la investigación, cumplían funciones relacionadas con el recaudo del dinero producto de las extorsiones.
Durante los allanamientos fueron incautados seis teléfonos celulares que serán sometidos a análisis forense para establecer el alcance de la red y determinar si existen más víctimas.
Para las autoridades, este caso representa una nueva modalidad delictiva en la que la inteligencia artificial deja de ser una herramienta tecnológica para convertirse en un instrumento de engaño y manipulación criminal. La Policía Nacional reiteró el llamado a la ciudadanía para no atender exigencias económicas realizadas mediante llamadas o videollamadas intimidatorias y denunciar cualquier intento de extorsión a través de la Línea 165 del GAULA.



