Durante cuatro décadas, la Primera Brigada de Infantería de Marina ha sido uno de los pilares de la seguridad y la defensa en el Caribe colombiano. Desde su creación oficial, el 2 de septiembre de 1986, esta unidad de la Armada de Colombia ha consolidado una trayectoria marcada por el compromiso con la soberanía nacional, la protección de la población civil y la lucha permanente contra las amenazas que han afectado históricamente a esta región del país.
Con sede en Corozal (Sucre), la Brigada nació como la primera unidad operativa menor del Cuerpo de Infantería de Marina, creada mediante la Resolución Ministerial 5394, con la misión de coordinar operaciones terrestres y anfibias en una de las zonas más estratégicas y complejas de Colombia.
Desde entonces, su jurisdicción ha comprendido amplias áreas de Sucre, Bolívar, Córdoba, el Urabá antioqueño, Chocó y el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, territorios donde la presencia institucional ha sido determinante para enfrentar el accionar de grupos armados ilegales, el narcotráfico y otras organizaciones criminales.
La historia de la Primera Brigada de Infantería de Marina está estrechamente ligada a la recuperación de importantes corredores estratégicos del Caribe colombiano y, especialmente, de los Montes de María, una región que durante años fue escenario de intensos enfrentamientos y graves afectaciones a la población civil.
En medio de ese complejo panorama, los hombres y mujeres de la Infantería de Marina desarrollaron operaciones que contribuyeron al fortalecimiento de la presencia del Estado y a la recuperación de condiciones de seguridad para miles de familias.
Sin embargo, su labor ha trascendido el ámbito estrictamente militar. A lo largo de estos 40 años, la Brigada también ha liderado jornadas de atención humanitaria, brigadas de salud, suministro de agua potable, apoyo a comunidades rurales, asistencia durante emergencias y acompañamiento permanente a poblaciones vulnerables.
Con el paso del tiempo, la unidad ha fortalecido sus capacidades mediante la integración de batallones tácticos, unidades fluviales, componentes especializados, grupos GAULA y dispositivos de seguridad vial, consolidando una estructura operacional moderna capaz de responder a los desafíos de seguridad que enfrenta la región Caribe.
Su permanente proceso de modernización le ha permitido adaptarse a nuevas amenazas como el crimen organizado, las economías ilícitas y el narcotráfico, manteniendo como eje central la protección de la población y la defensa del territorio nacional.
Durante estas cuatro décadas, cientos de oficiales, suboficiales, infantes de marina profesionales y soldados han servido en sus filas.

Muchos culminaron su carrera con la satisfacción del deber cumplido; otros entregaron su vida en cumplimiento de la misión, convirtiéndose en héroes cuya memoria permanece como parte del legado institucional de la Armada de Colombia.
Más allá de las operaciones militares, la Primera Brigada representa una escuela de liderazgo, disciplina y servicio, donde generaciones de colombianos han fortalecido valores como la lealtad, el compromiso y el respeto por la patria.
Hoy, al conmemorar sus 40 años de existencia, la Primera Brigada de Infantería de Marina continúa proyectándose hacia el futuro bajo el liderazgo del coronel de Infantería de Marina Harlinzon Quiroga Polanía, fortaleciendo sus capacidades operacionales para responder a los nuevos desafíos de seguridad que enfrenta el país.
Su misión permanece inalterable: garantizar la estabilidad, proteger la soberanía nacional y contribuir a la tranquilidad de millones de habitantes del Caribe colombiano. Este aniversario no solo representa cuatro décadas de operaciones exitosas. También simboliza miles de vidas protegidas, comunidades acompañadas, familias que recuperaron la esperanza y un compromiso permanente con el servicio a Colombia.
Desde hace cuarenta años, la Primera Brigada de Infantería de Marina ha demostrado que el honor, el valor y la lealtad son principios que trascienden el tiempo y continúan guiando a quienes tienen la misión de custodiar el corazón del Caribe colombiano.




