Los llamados Acuerdos de Barranquilla fijaron una nueva hoja de ruta bilateral en seguridad, reconstrucción, inversión, migración, minerales estratégicos y energía nuclear civil. Rubio calificó a Colombia como uno de los aliados más fuertes de Estados Unidos en la región.
La relación entre Colombia y Estados Unidos entró en una nueva etapa tras el encuentro que sostuvieron en Barranquilla el presidente Abelardo De La Espriella y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, una reunión que dejó sobre la mesa una agenda de cooperación que va mucho más allá de la lucha contra el narcotráfico.
Durante la declaración conjunta, Rubio aseguró que existe una oportunidad para reconstruir los vínculos entre ambos países y llevarlos a un nivel de cooperación “sin precedentes”. El funcionario estadounidense incluso habló de la posibilidad de entrar en una “época dorada” de la relación entre los dos países y sus pueblos.
El encuentro, celebrado el pasado 8 de septiembre en Barranquilla, derivó en una hoja de ruta denominada Acuerdos de Barranquilla, estructurada alrededor de tres grandes objetivos planteados por el Gobierno colombiano: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio.
Uno de los puntos centrales es la recuperación de Colombia después del terremoto del 10 de agosto. El Gobierno de De La Espriella planteó trabajar con Washington, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos —DFC—, otras agencias, empresas privadas y organismos multilaterales para atraer inversión y financiación hacia proyectos de infraestructura, vivienda, energía, tecnología y reconstrucción productiva.
Estados Unidos ya había destinado, según el Gobierno colombiano, 26,5 millones de dólares en asistencia humanitaria tras la emergencia, además de desplegar equipos de búsqueda y rescate y facilitar transporte aéreo para apoyar la recuperación.
- Dos memorandos que abren una nueva agenda estratégica
La reunión de Barranquilla produjo además resultados concretos. Colombia y Estados Unidos suscribieron dos memorandos de entendimiento. El primero establece un marco de cooperación para el aseguramiento de las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras, sectores considerados estratégicos para industrias tecnológicas, energéticas y de defensa.
El segundo crea un marco de cooperación estratégica civil en materia nuclear, abriendo una nueva línea de trabajo entre ambos países en un sector de alto componente tecnológico y estratégico.
Para Colombia, el interés está en convertir sus recursos naturales, posición geográfica y capacidad productiva en inversión, nuevas industrias y empleos. Para Washington, la cooperación en minerales críticos adquiere además importancia dentro de la competencia internacional por cadenas de suministro estratégicas.
- Seguridad: Plan Patriota Siglo XXI y lucha contra el narcotráfico
La seguridad fue otro de los grandes pilares de la reunión. De La Espriella planteó recuperar para Colombia un papel central como socio de seguridad de Estados Unidos en el hemisferio y propuso el Plan Patriota Siglo XXI, con el objetivo de modernizar capacidades de las Fuerzas Militares en áreas como aviones, radares, drones, sistemas antidrones, helicópteros, defensa aérea, inteligencia, ciberdefensa y fuerzas especiales.
Rubio, por su parte, sostuvo que las amenazas que enfrenta Colombia también afectan directamente a Estados Unidos, particularmente las redes criminales vinculadas al narcotráfico.
El secretario de Estado insistió en que la seguridad constituye una condición fundamental para alcanzar el desarrollo económico y señaló que los dos países tienen una oportunidad para profundizar su cooperación frente a las organizaciones criminales transnacionales. La agenda también incluye cooperación en materia migratoria, intercambio de información, controles fronterizos y lucha contra las redes dedicadas al tráfico de migrantes.
- Barranquilla busca recuperar su consulado estadounidense
Uno de los planteamientos particulares hechos por De La Espriella durante la reunión fue la posibilidad de que Estados Unidos vuelva a abrir un consulado en Barranquilla. El mandatario recordó que la ciudad tuvo representación consular estadounidense antes de que esta fuera trasladada a Bogotá y pidió a Rubio estudiar la posibilidad de recuperar esa presencia diplomática en la capital del Atlántico.
La solicitud tiene además un componente regional, pues el Gobierno colombiano pretende fortalecer a Barranquilla como plataforma para las relaciones económicas, comerciales y diplomáticas con Estados Unidos y el Caribe.
- Rubio: Colombia sigue siendo un aliado estratégico
En su intervención, Marco Rubio destacó los vínculos culturales, económicos y sociales entre los dos países y afirmó que el distanciamiento de los últimos años no correspondía a la naturaleza de una relación que, según dijo, tiene pocos equivalentes en la región.
El secretario de Estado calificó a Colombia como “el aliado más fuerte en la región durante muchos años” y manifestó su expectativa de que la nueva etapa permita no solamente recuperar la relación histórica, sino llevarla hacia una cooperación mucho más profunda.
La visita también tuvo una dimensión geopolítica. El Gobierno colombiano busca consolidar su relación con Washington en momentos en que la región enfrenta desafíos asociados al narcotráfico, la migración, la seguridad fronteriza y la disputa internacional por recursos estratégicos.
Por ahora, los Acuerdos de Barranquilla son una hoja de ruta. El verdadero alcance de la nueva relación dependerá de lo que ocurra después de las fotografías, los discursos y las firmas: inversión que llegue, proyectos que se ejecuten, cooperación que produzca resultados y compromisos de seguridad que puedan medirse.
Lo que sí quedó claro en Barranquilla es que Bogotá y Washington quieren pasar de una relación marcada por tensiones a una etapa de cooperación estratégica, con la seguridad, la economía y la reconstrucción de Colombia como ejes principales y la frase de Marco Rubio quedó instalada como el gran titular de la jornada: una posible “época dorada” para la relación entre Colombia y Estados Unidos.

