La aseguradora puso en marcha su modelo catastrófico de atención de siniestros, desplegó ajustadores y peritos en las zonas afectadas y habilitó una línea especial de contingencia. La compañía recomienda documentar los daños y reportarlos oportunamente a través de los canales oficiales.
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, no solo dejó graves afectaciones en viviendas e infraestructura, sino que también puso a prueba la capacidad de respuesta de las familias, las instituciones y el sector asegurador.
Ante este escenario, MAPFRE Colombia activó desde las primeras horas posteriores al sismo su modelo catastrófico de atención de siniestros, con el objetivo de brindar acompañamiento a los asegurados afectados y acelerar los procesos relacionados con la reclamación de daños.
La estrategia contempla la simplificación de los procesos de radicación, reducción de tiempos de gestión y fortalecimiento de los recursos destinados a la atención de la emergencia.
Además, la compañía desplegó ajustadores y peritos en las zonas afectadas, mientras reforzó sus canales de servicio y orientación para atender las solicitudes de los clientes.
- ¿Qué deben hacer los asegurados afectados?
MAPFRE recomendó a las personas que hayan sufrido daños y cuenten con una póliza comunicarse oportunamente con su aseguradora mediante los canales oficiales, reportar las afectaciones y seguir las instrucciones establecidas para iniciar el proceso de reclamación.
También es fundamental documentar los daños mediante fotografías y videos, conservar la información relacionada con los bienes afectados y mantener disponibles los documentos que puedan ser requeridos durante el proceso.
Para fortalecer la atención durante la contingencia, MAPFRE habilitó una línea especial de atención: 601 7948494, además de reforzar sus canales habituales de orientación y servicio. La compañía también inició contactos proactivos con clientes ubicados en las zonas de mayor afectación para conocer su situación, brindar orientación y facilitar el acceso a los mecanismos de atención disponibles.
- Colombia: baja cobertura frente a los riesgos
El terremoto también reabrió la discusión sobre la necesidad de fortalecer la cultura de prevención y protección financiera en los hogares colombianos. Según cifras de Fasecolda, a marzo de 2026 había 1.667.044 hogares asegurados en Colombia, equivalente al 9,3% de los hogares del país con algún tipo de protección financiera formal frente a riesgos que pueden incluir fenómenos como terremotos, incendios e inundaciones.
El dato evidencia el enorme desafío que enfrenta Colombia en materia de aseguramiento. Para las familias, contar con una póliza adecuada puede convertirse en un mecanismo fundamental para enfrentar las consecuencias económicas de una emergencia y facilitar la recuperación del patrimonio.
- “Lo más importante son las personas”
La respuesta de MAPFRE, según explicó la compañía, busca ir más allá de la gestión administrativa de los siniestros y brindar acompañamiento a las personas que enfrentan momentos de incertidumbre. “En momentos como este, lo más importante son las personas. Desde las primeras horas activamos nuestros equipos y simplificamos los procesos para estar cerca de nuestros clientes y responder con agilidad. Es en situaciones como esta cuando una aseguradora debe demostrar su verdadero valor”, señaló Oscar García-Serrano, CEO de MAPFRE Colombia.
La aseguradora también reforzó el acompañamiento a su red de intermediarios mediante mecanismos de comunicación y seguimiento para priorizar casos, así como espacios de coordinación directa con sus áreas técnicas y operativas.
- Prevención: una tarea que empieza antes de la emergencia
Más allá de la respuesta posterior al terremoto, la emergencia deja una lección para los hogares colombianos: la prevención y la protección financiera no deberían activarse únicamente cuando ocurre una tragedia.
Revisar las coberturas de las pólizas, conocer las exclusiones, mantener actualizada la información de los bienes asegurados y saber cómo presentar una reclamación son medidas que pueden marcar la diferencia cuando ocurre un evento de gran magnitud.
Mientras Colombia continúa atendiendo las consecuencias del terremoto, MAPFRE aseguró que mantendrá activos sus mecanismos especiales de atención para acompañar a los asegurados, intermediarios y comunidades afectadas y avanzar en la gestión de los casos con la mayor oportunidad posible.

