La organización desplegó un equipo integrado por psicólogos, médicos y enfermeros para acompañar a personas afectadas emocionalmente por el terremoto del 10 de agosto. También lidera una campaña de recolección de alimentos, elementos de higiene y otros artículos destinados especialmente a familias de zonas rurales.
Tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, las consecuencias de la emergencia no se limitan a los daños materiales. El miedo, la incertidumbre, la tristeza y la angustia también hacen parte del impacto que enfrentan miles de sobrevivientes y familias afectadas.
Ante esta realidad, la organización Like por la Vida puso en marcha una estrategia de acompañamiento psicológico y psiquiátrico para personas que requieren orientación profesional después del sismo, especialmente en Caldas y las zonas más afectadas.
La iniciativa se desarrolla en articulación con el centro de salud mental Psicomed and Soul y busca brindar atención a niños, jóvenes y adultos que estén atravesando dificultades emocionales derivadas de la emergencia.
- Atención psicológica en medio de la emergencia
Rubén Obando, fundador de Like por la Vida, explicó que la organización comenzó su labor desde las primeras horas de la emergencia y extendió el acompañamiento más allá de Manizales. “Desde el día cero estamos haciendo acompañamiento no solamente para la población de Manizales, sino para todas las personas que lo requieren. Es un panorama realmente muy crítico”.
Para responder a esta situación, fue conformado un equipo interdisciplinario integrado por psicólogos, médicos y enfermeros de diferentes regiones del país, dispuesto a brindar orientación profesional a quienes presenten afectaciones emocionales después del terremoto.
La organización advierte que las reacciones de miedo, tristeza, nostalgia, ansiedad e incertidumbre pueden intensificarse después de un evento de esta magnitud, especialmente entre quienes perdieron sus viviendas, familiares, bienes o fuentes de sustento.
- La ayuda también llega a las zonas rurales
Paralelamente al acompañamiento psicológico, Like por la Vida adelanta una campaña de recolección de ayudas humanitarias destinadas principalmente a familias de zonas rurales y municipios donde la asistencia puede estar llegando con mayor dificultad.
Entre los elementos que se requieren se encuentran:
- Alimentos no perecederos.
- Cobijas y toallas.
- Elementos de higiene personal.
- Toallas higiénicas.
- Productos y crema para bebés.
- Otros artículos de primera necesidad.
“Estamos llevando ayuda a la zona rural, donde no está llegando tan rápido el apoyo”, explicó Obando, quien invitó a la ciudadanía a sumarse a la campaña.
- Un llamado a mantener la calma y evitar información falsa
En medio de una emergencia sísmica, la organización también hizo un llamado a la ciudadanía a actuar con prudencia frente a las réplicas y posibles nuevos movimientos. La recomendación es mantener la calma, respirar pausadamente y evacuar cuando las condiciones del lugar lo indiquen, siguiendo siempre las instrucciones de los organismos oficiales de gestión del riesgo.
Asimismo, Like por la Vida pidió evitar la difusión de videos, audios o mensajes sin verificar que puedan generar pánico entre las comunidades. En escenarios de emergencia, la circulación de información falsa puede aumentar la ansiedad colectiva y dificultar la respuesta de las autoridades y organismos de socorro.
- ¿Dónde solicitar apoyo psicológico?
Las personas que necesiten acompañamiento psicológico pueden comunicarse a los números 350 811 3916 o 310 870 0740. También pueden solicitar orientación a través de las redes sociales de Like por la Vida.
- ¿Dónde llevar las donaciones?
Las ayudas pueden entregarse en la carrera 26 No. 49-64, barrio Versalles, en Manizales, detrás de Confa de La 50. En medio de una emergencia que ha dejado profundas afectaciones humanas y materiales, iniciativas como esta buscan atender una dimensión que muchas veces queda relegada: la salud emocional de quienes sobrevivieron al desastre y ahora deben reconstruir sus vidas.
La atención psicológica, el acompañamiento comunitario y la solidaridad ciudadana se convierten así en herramientas fundamentales para afrontar las consecuencias del terremoto y avanzar hacia la recuperación.



