La catástrofe arrasó comunidades enteras, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos. Entre los desaparecidos hay cientos de turistas y peregrinos extranjeros de más de 30 países. Los equipos de rescate trabajan contra el tiempo ante el riesgo de nuevas inundaciones.
Katmandú, Nepal. Una de las mayores tragedias naturales registradas recientemente en el Himalaya mantiene en vilo a Nepal, China y a decenas de países cuyos ciudadanos se encontraban en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet.
Una gigantesca avalancha de hielo, rocas y sedimentos desencadenó una inundación súbita de proporciones catastróficas que arrasó poblaciones enteras y dejó un balance provisional de más de 350 personas muertas y más de 1.000 desaparecidas, según los reportes internacionales más recientes. Las cifras continúan cambiando a medida que los equipos de emergencia logran ingresar a las zonas más afectadas.
La emergencia comenzó el miércoles 26 de agosto en una zona montañosa próxima a la frontera entre Nepal y China. El enorme flujo de agua, barro, hielo y rocas descendió por los valles y alcanzó distintos distritos nepaleses, entre ellos Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Chitwan, Gorkha, Tanahun y Nawalpur.
Las imágenes difundidas desde la región muestran la magnitud de la devastación: viviendas completamente destruidas, puentes arrastrados por la corriente, carreteras convertidas en ríos de lodo y comunidades enteras aisladas.
- Una tragedia que golpea a turistas y peregrinos de todo el mundo
El desastre adquiere una dimensión internacional debido a la gran cantidad de extranjeros que se encontraban en la región. Las autoridades nepalesas han informado que cientos de turistas permanecen desaparecidos, entre ellos ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Australia, Reino Unido, Canadá y otras naciones. El número exacto continúa siendo revisado por las autoridades debido a que las comunicaciones quedaron interrumpidas y numerosos viajeros se encontraban desplazándose por zonas remotas.
La zona afectada es además un importante corredor turístico y religioso. Miles de personas visitan anualmente lugares sagrados del Himalaya, mientras las celebraciones religiosas y la luna llena habían incrementado la presencia de peregrinos. En el lado tibetano, las autoridades chinas también reportaron víctimas y cientos de personas desaparecidas en el distrito de Gyirong, cerca de uno de los principales pasos fronterizos con Nepal.
- El glaciar que desencadenó la catástrofe
Las primeras versiones apuntaron a un posible terremoto como desencadenante de la emergencia. Sin embargo, análisis posteriores descartaron esa hipótesis. De acuerdo con información del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y análisis científicos difundidos por medios internacionales, el desastre comenzó con el colapso de una sección de un glaciar en las montañas del Himalaya.
El desprendimiento habría generado una enorme avalancha de hielo y roca que cayó hacia un cauce fluvial, acumulando grandes cantidades de sedimentos y formando temporalmente una barrera natural.
Cuando esa barrera cedió, una gigantesca masa de agua, barro, hielo y rocas se desplazó violentamente río abajo, provocando la inundación que devastó las poblaciones ubicadas en el corredor de los ríos Lhende, Bhote Koshi y Trishuli. Los expertos continúan investigando si las lluvias recientes, el deshielo y la inestabilidad de los glaciares contribuyeron al colapso.
- Rescate contrarreloj
El ejército y la policía de Nepal desplegaron helicópteros, drones, equipos caninos y miles de efectivos para localizar sobrevivientes y recuperar cuerpos. Las operaciones se desarrollan bajo condiciones extremadamente difíciles debido a la destrucción de carreteras y puentes, el aislamiento de comunidades y la persistencia de condiciones meteorológicas adversas.
En Nepal, cientos de personas ya han sido evacuadas mediante operaciones aéreas, mientras los equipos de emergencia recorren las riberas y zonas aguas abajo en busca de personas desaparecidas. China también movilizó equipos especializados para intervenir en el lado tibetano de la frontera y evaluar los daños.
- Advertencia por una posible segunda inundación
Expertos han advertido sobre el riesgo de que los enormes volúmenes de escombros bloqueen temporalmente algunos cauces y formen represas naturales que podrían romperse posteriormente y generar nuevas inundaciones. Esta situación mantiene en alerta a las autoridades de ambos países, que evalúan especialmente la estabilidad de cuerpos de agua represados aguas arriba de las zonas afectadas.
- Una región prácticamente devastada
El impacto sobre la infraestructura es enorme. Al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de carreteras resultaron afectados o destruidos, mientras varios proyectos hidroeléctricos sufrieron graves daños. La destrucción de vías y sistemas de comunicación está dificultando el acceso de los organismos de socorro a algunas de las comunidades más golpeadas.
India, Estados Unidos, Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales han ofrecido asistencia para apoyar las labores de emergencia. La Organización Mundial de la Salud también ha advertido sobre los riesgos sanitarios derivados de la contaminación del agua y los daños ocasionados en los sistemas de saneamiento.
Los científicos han advertido que el calentamiento global está acelerando el retroceso de los glaciares y aumentando algunos riesgos asociados con lagos glaciares, desprendimientos de hielo y flujos repentinos de agua. No obstante, los expertos señalan que todavía es demasiado pronto para atribuir directamente este desastre específico al cambio climático y que será necesario completar las investigaciones científicas.
Mientras tanto, Nepal enfrenta una emergencia de enormes proporciones y cientos de familias continúan esperando noticias de sus seres queridos. Las operaciones de búsqueda y rescate continúan este jueves, mientras las autoridades advierten que el número definitivo de víctimas podría aumentar considerablemente en las próximas horas.



