El entrenador del Deportivo Cali, campeón de la Liga Femenina, lanzó un contundente llamado a cambiar la mentalidad del fútbol femenino colombiano y reclamó para las mujeres un respaldo y un cubrimiento similares a los que recibe el fútbol masculino.
El título conseguido por el Deportivo Cali en la Liga Femenina no solo dejó una nueva celebración para el fútbol vallecaucano. También abrió un debate sobre el presente y el futuro de la competencia femenina en Colombia.
El encargado de poner el tema sobre la mesa fue Jhon Alber Ortiz, entrenador del conjunto caleño, quien después de conquistar el campeonato habló con El VBar Caracol y aseguró que llegó la hora de elevar las expectativas y dejar atrás los discursos conformistas.
“Ya es momento de nosotros, desde lo mental, acabar con tanta mediocridad. Acabar con el ‘sí se pudo’, ‘es un buen torneo, para el próximo’. Tenemos que empezar a pensar en grande”, afirmó Ortiz.
El técnico sostuvo que esa transformación debe comenzar desde la propia mentalidad de las jugadoras, pero también requiere condiciones adecuadas desde las estructuras que dirigen el fútbol colombiano.
Para Ortiz, la Federación Colombiana de Fútbol y la Dimayor tienen un papel determinante en ese proceso, especialmente en la planificación de las concentraciones de la Selección Colombia y en la preparación para los próximos grandes desafíos internacionales.
“Hay torneos en diciembre y concentraciones en octubre, noviembre, dos meses antes, que a mí no me parece”, señaló el entrenador, quien considera que el cuerpo técnico de la Selección debe contar con suficiente tiempo para conocer a las futbolistas, implementar su modelo de juego y preparar al equipo.
El entrenador también reclamó un tratamiento más cercano al que recibe el fútbol masculino. “Ese cubrimiento que tiene el masculino, así tiene que ser en el femenino. Hacerlas sentir importantes, valiosas, porque así lo son”, manifestó.
Ortiz explicó que uno de los factores determinantes para alcanzar el campeonato fue precisamente el trabajo psicológico realizado durante la temporada. El entrenador reconoció que manejar un plantel femenino implica comprender diferentes personalidades, temperamentos y formas de asumir la presión competitiva. “Todo pasó por el tema mental, eso se fue fortaleciendo a medida que avanzamos en Liga”, explicó.
Según el técnico, la experiencia acumulada después de la final de la Copa Libertadores también permitió consolidar una base competitiva que terminó siendo fundamental para afrontar los momentos decisivos del campeonato.
En la previa y después de la final, el equipo recibió además mensajes de integrantes del plantel masculino del Cali. Ortiz destacó especialmente las palabras de Rafael Dudamel y Nicolás Benedetti, quienes, de acuerdo con su relato, compartieron experiencias y recomendaron a las jugadoras mantenerse concentradas y disfrutar el momento sin permitir que factores externos aumentaran la presión.
El nuevo título también coloca al Deportivo Cali frente a otro desafío: la Copa Libertadores Femenina. Ortiz advirtió que el campeonato colombiano no puede convertirse en motivo para bajar la intensidad en el torneo continental. “No debemos llegar relajados por ser campeón y cabezas de grupo, sino que tenemos que demostrarlo”.
El entrenador calificó como competitivo el grupo que deberá afrontar el conjunto colombiano y sostuvo que sus rivales llegarán con la intención de derrotar a un equipo que ya tiene reconocimiento internacional. “Con el título que tenemos y venir de ser subcampeones de Copa Libertadores, los equipos nos van a referenciar y nos van a querer ganar”, afirmó.
Tras el campeonato, Ortiz también fue consultado sobre la posibilidad de dirigir la Selección Colombia Femenina. El técnico no ocultó que aspira a recibir algún día ese llamado. “Uno se prepara, uno sueña con eso, no lo voy a negar, sueña uno con el llamado en cualquier momento”.
Sin embargo, evitó poner presión sobre la decisión y aseguró que espera que la oportunidad llegue en el momento indicado. Otro de los temas abordados por el entrenador fue la formación de las porteras en Colombia y las dificultades que, según explicó, existen para desarrollar esa posición.
Ortiz consideró que el país todavía tiene limitaciones en materia de implementación tecnológica y herramientas especializadas para el entrenamiento de las arqueras. Mencionó, entre otros recursos, tecnologías orientadas al desarrollo cognitivo y la reacción, pero señaló que los clubes colombianos todavía invierten poco en este tipo de herramientas. “En esa posición es muy difícil y no solo aquí, a nivel de Sudamérica”, explicó.
Para el técnico, la formación de las porteras requiere mayor inversión, mejores herramientas y procesos especializados que permitan desarrollar sus capacidades desde las categorías formativas.
El mensaje de Ortiz llega precisamente después de levantar el trofeo de la Liga Femenina y plantea una discusión que va más allá de un campeonato: si el fútbol femenino colombiano quiere competir de igual a igual en el continente, el desafío no está únicamente en la cancha, sino también en la planificación, la preparación, la inversión y la manera como se acompaña a sus protagonistas.

